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Dirección de Manuel González Gil. Libro de Manuel Gonzàlez Gil y Sebastián
Irigo, Música de Martín Bianchedi, Dirección Técnica de Yanna Eiras, Producción
Ejecutiva de Juan Pablo Gras, Comunicación Digital de Luciano Garielli.
Producción de Aleproducciones.arg. Teatro Picadilly, viernes y sábados de abril
a las 22 horas.
XXXXX – FACUNDO ARANA EN UNA FASCINANTE TRAVESÍA EMOCIONAL
Hay un factor ineludible que nos interpela siempre: la vida misma. Es la
sensación subyugante que nos queda luego de asistir a la función de la obra “En
el aire”, unipersonal protagonizado por Facundo Arana, con la dirección de
Manuel Gonzàlez Gil,
El artilugio de la ficción recrea un programa de radio que conduce el actor,
escucha a los oyentes, quiere mensajes optimistas, se enoja ante las aciagas
noticias, mientras es consciente de que ese lugar, un teatro de la localidad de
Las Rocas, será demolido poco después. Es un acto de resistencia ante la
destrucción obstinada de los espacios populares de arte y Arana se transforma en
un grito que alerta y sacude la inercia que apaga la voz de los demás, esa
existente “otredad” olvidada.
Es entre esos momentos de supuesta publicidad en los que Facundo Arana (a
través de una sincronización perfecta de sonidos, voces en off, el sonido del
saxo alto intenso y profundo y la singularidad de la plasticidad física del
protagonista) cuando podemos asistir a una conmovedora travesía a través de los
sentimientos que le permiten los roles que asume: desde el bombero hasta la
anciana bailarina, la voz del maestro Osvaldo Pugliese (un Arana a contraluz que
asombra), las voces en off de Miguel Angel Sola y Norma Aleandro, mientras el
público convive en un inasible andarivel entre lo cotidiano y lo etéreo, el
milagro de una resurrección y el adiós a una abuela, tanto como la incómoda
discusión telefónica con su ex mujer o la charla paternal con un hijo.
Imposible desconocer que esta obra se nutre de una personalidad diferente
dentro del espectáculo: la de Facundo Arana, un actor que es músico, con
presencia escénica y sensibilidad extrema unida a una ductilidad física
infrecuente. “En el aire” es Arana, es su alma, es su corazón, puestos sobre un
escenario. Siendo como es para la audiencia una experiencia de emociones de alto
vuelo, conmovedora, que inquieta, que atrapa, que paraliza y que emociona. El
público no permanece ajeno: se lo agradece aplaudiéndolo de pie.
Por Elsa Bragato
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