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Comentarios de CINE
Por Elsa Bragato

BRAGATISSIMO
www.arinfo.com.ar

Sábados de 16 a 17

ELSA BRAGATO Y CARLOS PIERRE

 

*Colaboración del crítico y productor Carlos Pierre

http://www.elsabragato.blogspot.com  El site de Elsa Bragato

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JUEVES 23 DE MARZO DEL 2017.-

Varios estrenos que incluyen films que solo se vieron hasta ahora en el último festival de cine de Pinamar. Entre ellos, la película dirigida por Fernán Mirás “El peso de la ley”. Además se estrenan “La academia de las musas” del catalán José Luis Guerín, que nos cuenta la vida de un profesor, casado con una mujer mayor, quien “inventa“ una “academia de las musas” con varios objetivos, incluso personales. Uno de ellos es que, en el mundo, reine la poesía. “Mate-me por favor” de Anita Rocha Da Silveira, film brasileño, muestra el despertar sexual de los adolescentes en Barra de Tijuca donde hay una ola de femicidios. Ingresa en el subgénero del “slasher”. También se puede ver “Cuba Santa”, el documental de Alejandra Guzzo, quien entrevista a científicos y personas comunes de Cuba para adentrarse en la religión “Yoruba” y el por qué de la fe en esa religión.

LA BELLA Y LA BESTIA

De Bill Condon. Con Emma Watson, Dan Stevens, Luke Evans, Emma Thompson, Ewan McGregor, Ian McKellen, Kevin Kline, Josd Gad, Audra McDonald, Stanley Tucci, entre otros.Música: Alan Menken. Duración: 123 minutos



XXXXX –CUENTO QUE ENAMORA Y GRATIFICA

El realizador Bill Condon (Crepúsculo, partes 1 y 2) adaptó para actores de carne y hueso, o sea para imágenes reales, la memorable animación “La bella y la bestia” de 1991 de Walt Disney Pictures. Hay dos antecedentes premiados y exitosos: “La Cenicienta” y “El libro de la selva”, un derroche de ternura y tecnología. En los tres casos, hubo aciertos. En el caso que nos ocupa, se trata de una adaptación del cuento de hadas de Jeanne Marie Leprince de Beaumont, del siglo XVIII.

Clásico, aunque con “modernidades” tecnológicas, “La bella y la bestia” derrama una recreación visual fascinante. Hay que añadir, que a los puristas de la animación estas versiones con elencos reales no les gusta mucho. No es nuestro caso. A través de estupendos escenarios, de actuaciones y canciones muy bellas del compositor Alan Menken, asistimos a una historia de amor inusual: la Bella es Emma Watson (aquella pequeña gran actriz de “Harry Potter”) quien va al castillo a salvar a su padre encontrándose con el príncipe Adam, presa de un malvado hechizo que lo convirtió en Bestia (Dan Stevens. Ágata, la Hechicera (Hattie Morahan), transformó todo el palacio en sillas, vajilla, vivientes.

Emma Watson demuestra que está a la altura del rol y que tiene notables aptitudes histriónicas como que canta sin doblaje las canciones, con voz pequeña y afinada. Mérito superlativo de la actriz de 26 años. La acompaña un elenco, una verdadera pléyade de celebridades, conformado por Emma Thompson, Ewan McGregor, Kevin Kline, Stanley Tucci, Luke Evans, entre otros, soportes valiosos de este cuento de hadas que invita a soñar.

Una remake siempre despierta alguna que otra crítica mezquina. Pero, todo es según desde el ángulo en el que se mire: apostamos a una abierta aceptación de los cambios que el tiempo y la tecnología traen. El resultado logrado es, a todas vistas, fresco y vigorizante, con un enorme esfuerzo de producción como nos tienen acostumbrados los Estudios Walt Disney.

Estamos frente a una historia de amor que tiene tres siglos, y que el cine logra poblarla de fantásticas escenas, frescas y vigorosas, incluyendo a la malvada hechicera que interrumpe la idílica narración, un pretendiente inescrupuloso de Bella mientras una Bestia se muestra déspota hasta que el amor roza su corazón. Luces y sombras en un cuadro narrativo de magia y ensoñación. El gélido castillo, el cálido poblado rural, los queribles tetera, candelabro, reloj, plumero y armario, que comparten con Bella su vida en el ala este del castillo, cuando aún la Bestia no cayó rendido por Cupido y rumia en el ala oeste la desazón por el hechizo, recluido y solitario.

El paso de la animación a la comedia musical, con un elenco de verdaderos actores y actrices, no hizo mella en la historia sino todo lo contrario. Para quien ame pasar un momento diferente, se deje llevar por las melodías que cuentan con una orquesta admirable, “La Bella y la Bestia” es un cuento de amor que fascina, hipnotiza con sus valses y deja el alma contenta.

Carlos Pierre

LIFE-VIDA INTELIGENTE

De Daniel Espinosa. Con Jake Gyllenhaal, Rebecca Ferguson, Ryan Reynolds, Hiroyuki Sanada, Olga Dihovichnaya, entre otros. Música de John Ekstrand. Fotografía de Seamus McGarvey.

XXXXX – PELIGRO EN EL COSMOS

De acuerdo al suspenso que la película ‘Life-Vida inteligente’ de Daniel Espinosa crea y al “tempo” de sus secuencias habría que calificarla con una estrellita más. Nadie se despega de la butaca. Hace bajar el puntaje el tema, que es conocido, resultando en cambio muy interesante el tratamiento que le da el realizador a la historia. Allí está el quid de este film que, aún con aliens que conocemos a través del cine y la tecnología, logra mantenernos sin aliento la larga hora y media del film.

Seis tripulantes de la Estación Espacial internacional deben recuperar material extraído en el planeta Marte que se perdió en el Cosmos y que está girando alrededor de la Tierra como ellos. Al recuperarlo y analizarlo, descubren algo asi como una ameba aparentemente muerta. Al rodearla de las condiciones iniciales atmosféricas de la Tierra, revive y empieza a crecer.

Realmente es fascinante la filmación más allá de la remanida idea central del guión. El monstruo crece y necesita alimento. El suspenso se hace intenso, los sustos también, así como las consecuencias de reanimar en un laboratorio espacial un ser de otro planeta cuyo sistema vital es desconocido. Nada es diferente, salvo la forma de contarla que encara el director Espinosa, sin histeria y con secuencias bastante lentas, en las que los tripulantes tratan de analizar qué harán para salvarse y, en todo caso, llegar a la Tierra sin el alien adosado a la estación espacial o dentro de ella.

Sin ahondar, surgen otros temas tales como cuánto puede soportar el cuerpo humano la vida en el Cosmos, en una estación espacial confortable. O cuánto deterioro se produce por la absorción de radiación pasado cierto tiempo, o bien si con ese deterioro palpable es mejor permanecer en el Cosmos hasta morir o regresar a la Tierra con escasas posibilidades de vida.

Es puro entretenimiento muy logrado. Hay oficio y sinceridad en el relato. Sin innovación en los clishés del género. Tiene un muy buen elenco, encabezado por Ryan Reynolds y Jake Gyllenhaal y una banda sonora estentórea, acuciante, de fuerte impacto en la audiencia. Todo calculado, incluso escenas muy fuertes de muerte a manos del “alien”, llamado “Calvin”, que pueden impresionar y disgustar. Para los fans del género.

Elsa Bragato



DOS PELÍCULAS SOBRE LA ELECCIÓN SEXUAL FEMENINA

Curiosamente, se ofrecen dos films donde se aborda la temática lésbica desde un lugar diferente: la vida de mujeres con hijos, con un pasado, la elección sexual luego de una desilusión, la subordinación de una de ellas a la otra, las tentaciones de la vida cotidiana que hace tambalear la elección realizada.

ENTRE NOSOTRAS

De María Tognazzi. Con Margherita Buy, Sabrina Ferilli, Fastuo Sciarappa, Domenico Diele, entre otros. Música de Gabriele Roberto. Duración: 102 minutos.



XXXXX – EL SOMETIMIENTO

María S. Tognazzi es la cuarta hija de quien fuera afamado actor italiano, generador de grandes éxitos. En este film vuelve a convocar a la excelente Margherita Guy como hizo en la anterior película, “Viajo sola”. La historia nos cuenta la vida de dos mujeres de alrededor de 50 años, la arquitecta “Federica” (Buy) y la ex actriz “Marina” (Sabrina Ferilli). Esta última es dominante y siempre supo que era lesbiana mientras que “Federica” tuvo marido e hijo, y “Marina” es su primera pareja lésbica.

La directora Tognazzi no se regodea en ninguna escena sexual sino que muestra la vida cotidiana de dos profesionales, una va a su estudio, la otra analiza la posibilidad de volver al cine. Para “Federica” es una vida que nunca se imaginó y la tentación masculina llega de manos de “Marco” (Sciarappa), un conocido de los tiempos de estudio. “Marina” no está dispuesta a aceptar la infidelidad de “Federica”, y lucha con todas sus fuerzas para salvar la pareja. “Federica” es sumisa, inteligente y está confundida.

La historia plantea, entonces, aspectos interesantes de la convivencia: quién ejerce el dominio sobre el otro, si estos roles son interactivos o bien será una de las dos la que maneja la situación, la culpa, la confusión, el pasado que vuelve, la posibilidad de rehacer la vida como antes, o aceptar un presente diferente en el que el sometimiento tiene mucho que ver.

Margherita Buy compone su rol con excesiva sumisión, por momentos no creíble, mientras que Sabrina Ferilli se adueña del personaje “Marina” haciéndolo creíble. Contraste entre pasado y presente para ambas mujeres, el final es el menos adecuado y donde el esfuerzo narrativo decae completamente.

Elsa Bragato



DOS NOCHES HASTA MAÑANA

De Mikko Kuparinen. Con María Josée Croze, Mikko Nousiainen, Arly Jover. Duración: 90 minutos.

XXXXX – LA INFIDELIDAD

Mikko Kuparinen, director finlandés, coincidentemente con María Tognazzi, toma el caso de una arquitecta que viaja por trabajo a la capital de Lituania, donde tiene un encuentro sexual casual con un DJ finlandés que va y viene de Dubai. Skype la mantiene en contacto con su pareja, que está en París. Por diversas circunstancias, este encuentro sexual deriva en muchos más y de una noche, la protagonista “Caroline” (María Josée Croze) permanece un día más esperando ver al día siguiente a su pareja.

La tecnología aparece como el tercero en discordia: el celular de “Caroline” es escrutado por “Jaakko” (Mikko Nousiainen) encontrando fotografías de muchos otros hombres durmiendo, presuntamente “escapadas” de “Caroline”, incluyendo su propia foto. Y el Skype es el medio de comunicación entre “Caroline” y su pareja parisina. Causalidades, circunstancias, un hotel repleto de turistas sin más habitaciones, Jaakko presente siempre, conspiran para que el regreso de “Caroline” a París se concrete.

El planteo narrativo se centra, justamente, en “Caroline”, en su gestualidad, donde la actriz Croze muestra, una vez más, su enorme capacidad interpretativa. Sin mayores exteriores, un hotel en Lituania y un cuarto sirven para explicarnos que “Caroline” quiere y no quiere la relación que tiene.

En este sentido, las dos películas que esta semana tratan el tema lésbico indican que hay una de las dos mujeres no convencidas totalmente de su elección, o al menos que dudan o no se sienten satisfechas, buscando opciones que no siempre salen bien. El planteo de la fidelidad es muy claro. Y la oportunidad de rehacer la vida también tanto como enfrentar la soledad, la culpa y la aceptación del propio error.

Elsa Bragato



CHIPS, PATRULLA MOTORIZADA RECARGADA

XXXXX – VERGONZOSA ADAPTACIÓN

Las series norteamericanas solían inundar las pantallas de los canales de aire en los 60, 70 y 80. Luego la ficción nacional les ganó el espacio y hoy las tiras turcas. Entre esas series, estuvo "Chips, patrulla motorizada”, encarnada por la dupla actoral que conformaron Larry Wilcox y Erik Estrada. Una primera película del 98 rescató la serie del olvido, dado que su última temporada fue en 1983, “Chips 99” (Chips es una sigla “arreglada” de California Highway Patrols). Dax Shepard, quien dirige y compone a “Baber”, el longilíneo californiano desaforado que intenta recuperar a su esposa, tomó la base de los dos agentes motorizados y destruyó el resto, la idea original, los diálogos, todo. Ubicó a su compañero “Poncharello” (Michael Peña) en Miami, cinco horas de diferencia, con una misión del FBI para encontrar a los corruptos policiás que están en California.

El mal gusto, la escatología, los diálogos basados en las experiencias sexuales de “Ponch”, quien muere por las mujeres bien torneadas y los pechos turgentes, así como otras “delicadezas”, asquean, repugnan, y no arrancan ni una sonrisa (bueno… tal vez una o dos). Persecuciones, destrozos varios, explosiones, lenguaje soez, caracterizan a esta supuesta “síntesis” de la serie famosa de los 70-80 con evidentes connotaciones discriminatorias hacia los latinos y una misoginia avasallante. Erick Estrada hace su aparición, pero siempre dentro de una escena que encierra el concepto de lo burdo y desagradable. Mal momento para el que amamos el cine.

Elsa Bragato
 

JUEVES 9 DE MARZO DEL 2017.-

Varias películas llegan a las pantallas nacionales. Entre ellas, dos biopics y films nacionales, algunos con nula difusión lo cual es de lamentar. También se ofrece en el Malba el excelente documental “Lea y Mira dejan su huella”, de Poli Martínez Kaplún, quien entrevistó a dos sobrevivientes judías del campo de exterminio Auschwitz. Ambas viven en el país y cuentan cómo fueron llevadas a diferentes campos de concentración, cómo sobrevivieron a los horrores y el profundo dolor de perder a sus seres queridos, cómo llegaron al país. Más que valioso documental que recomendamos. Ver horarios de programación en el Malba.

“Ley primera” es una buena ficción de Diego Rafecas, quien nos relata la vida de dos hermanos con vidas diferentes: nacidos en la comunidad Qom, uno de ellos va a vivir a los Estados Unidos. Como curiosidad, los diálogos son en lengua Qom de los Tobas y en inglés.

“El silencio” es un film del venezolano Arturo Castro Godoy, radicado en nuestro país, quien analiza, a través de la historia de una pareja de adolescentes que tienen un hijo, las relaciones padres-hijos y la búsqueda de la identidad a cualquier edad. Es una narración intensa y profunda.

 

 

JACKIE

De Pablo Larraín. Guión Noah Oppenheim. Con Natalie Portman, Peter Sarsgaard, Greta Gerwig, Billy Crudup, John Hurt, entre otros. Música de Mica Levi. Duración: 95 minutos. Coproducción Estados Unidos – Chile.

XXXXX – LOS KENNEDY A ESCENA

El realizador chileno Pablo Larraín eligió a Natalie Portman como su “Jackie”, una elección valiosa, acertada, dado que la actriz había demostrado con creces su esmerada elaboración de los personajes. Su carrera de Psicología en Harvard le permitió hasta alcanzar el Oscar por El cisne negro. Otro acierto del realizador chileno fue tomar solo el fatídico 22 de noviembre de 1963, el momento exacto en que el presidente John F. Kennedy fue asesinado en Dallas, y la semana subsiguiente del magnicidio que dejó a la primera dama sin corona y sin marido en segundos. Luchando con el dolor, la profunda lucha para recuperar su fe, consolando a sus pequeños hijos y definiendo y defendiendo a ultranza el legado histórico del asesinado presidente, esa Jackie de ese día de noviembre se transformó en un hito histórico.

El acierto mayor, o lo más logrado, es el clima sin sensiblería ni condescendencia que Pablo Larraín pone sobre el drama que vivió  la ex primera dama. En su hogar, la Casa Blanca, todo empezó a cambiar con rapidez, y Larraín tuvo el tino de marcarlo en secuencias fuertes, lúcidas, creíbles. Es que el director chileno es un profundo conocedor de estas situaciones extremas, como demostró en “Neruda” y en otros films, donde el entorno es oscuro y cruel, donde la vida no vale nada y los personajes-protagonistas se vuelven “targets” para las mafias enquistadas en el poder.

Natalie Portman asumió el difícil personaje de “Jackie” con profundidad, logrando verosimilitud en sus gestos y su forma de hablar, con la colaboración de la dirección de arte (vestuario, maquillaje). A partir de eso, Portman trabajó su  frágil contextura física, poniendo énfasis en la refinada educación que tuvo Jacqueline Kennedy, dama de modales delicados y fría amabilidad. Pero también de gran fortaleza. Las secuencias posteriores al magnicidio nos muestran sus fluidos contactos con Robert Kennedy (Peter Sarsgaard), sus paseos solitarios con el sacerdote que fue su consejero espiritual así como la única entrevista que concedió, basándose en su firme convicción de que la prensa no siempre decía la verdad. Hay que recordar que “Jackie” había sido reportera gráfica y conocía el medio periodístico.

El film, apoyado en la música incidental de Mica Levi y la dramática fotografía de Stéphane Fontaine, tiene secuencias memorables: la recreación del 22 de noviembre en el auto descapotado, el vestido de color rosa que quedó manchado con la sangre de su marido, como su rostro y sus manos, el paisaje agónico y gélido de los paseos con su sacerdote y el sepelio del presidente. Son retratos de notable maestría cinematográfica en los que Pablo Larraín, así como su heroína Natalie Portman, conforman una dupla estupenda para una biografía histórica que aún no se había llevado al cine, salvo en alguna secuencia de “JKF” de Oliver Stone.

Carlos Pierre

 

 

EN LO PROFUNDO DEL BOSQUE

Guión y dirección Patricia Rozema. Con Ellen Page, Evan Rachel Wood, Max Minghella, Callum Keith Rennie, Michael Eklund, entre otros. Música de Max Richter. Duración: 101 minutos.

XXXXX – TERROR FEMINISTA

La realizadora canadiense Patricia Rozema, basándose en la novela de Jane Hegland, enfocó el tema de la supervivencia ante un desastre apocalíptico con una mirada femenina y familiar. Ubicó la historia en un bosque de Carolina del Norte, muy alejado de la civilización.

Dos hermanas adolescentes sienten ese cataclismo emocional cuando un apagón, que se prolonga un año, cambiará la rutina apacible. Nadie sAbe qué pasó. Envueltas en el miedo y la desinformación, enfrentan la incomunicación (no tienen TV, internet) y los víveres empiezan a faltar porque la pequeña aldea aledaña ha quedado desierta.

La curiosidad de esta película es que, desde la realizadora y la novelista hasta las dos protagonistas, dejan de lado la figura masculina. Los varones aparecen solo para concretar una violación. El tono apocalíptico va creciendo tanto para el espectador como para las protagonistas que deben luchar a brazo partido contra las adversidades que van surgiendo dentro de una catástrofe ambiental cuyo origen se desconoce.

Patricia Rozema aplicó su vasta experiencia en la televisión para conferirle al film agilidad y suspenso. Su capacidad como realizadora está altamente comprobada por los capítulos que dirigió en la famosa serie “Mozart in the Jungle 2016”, por mencionar solo uno de sus trabajos. El mundo desolador, las mujeres solas y asoladas por el entorno, obligan a pensar en algo más que lo físico: es la soledad femenina frente a un mundo marcadamente masculino. Y esto nos permite afirmar que hay una reivindicación de la mujer, sustentada por las estupendas actuaciones de Ellen Page y Even Rachel Wood. El terror y la desesperación de las protagonistas conmueven destacándose que Rozema los administra con destreza y hasta elegancia. Es un film de género diferente y atractivo.

Carlos Pierre

 

 

KONG: LA ISLA CALAVERA

De Jordan Vogt-Roberts. Con Tom Hiddleston, Brie Larson, Toby Kebbell, Jason Mitchell, Samuel L. Jackson, Tom Wilkinson, Corey Hawkins, John Goodman, John C., Reilly,  entre otros. Música de Henry Jackman. Duración: 118 minutos.

XXXXX – INICIO DE UNA SAGA

“King Kong” quedó en el recuerdo como aquel gigante gorila que se enamoraba de una frágil rubia y, subido al Empire State de New York, era ametrallado hasta morir. Y allí se terminó todo. La astucia de los estudios cinematográficos de Hollywood reviven con “Kong: la isla calavera” la historia del gorila histórico mostrándolo en un ambiente natural, una isla perdida en el Pacífico. A partir de ahora hay “derecho” a una saga. Veamos por qué.

El film de Jordan Vogt-Roberts se remonta a la Segunda Guerra Mundial, a la caída de aviones en una isla y a la supervivencia de uno de los aviadores. De allí se pasa a los años 70 en Vietnam, en plena guerra de los Estados Unidos y los vietnamitas (culminó en 1975). Un grupo de soldados terminan con su misión, están al mando de “Preston Packard” (Samuel L. Jackson). El descubrimiento satelital de una extraña isla en el Pacífico alerta a estudiosos para organizar una exploración encabezados por “Bill Randa” (John Goodman) mientras el comandante Packard es llamado con su grupo para llegar a la isla.

Con ellos va una fotógrafa y periodista, “Mason Weaver” (Brie Larson). Llegar a la isla es un desafío mortal, en medio de tormentas eléctricas que ponen en jaque a más de una máquina. La recepción no será pacífica: el mundo idílico de la isla, que luego de la tormenta se descubre, se trastoca cuando aparece un furibundo gorila que hace añicos, como si fuesen papelitos, a los helicópteros y se traga a algunos ocupantes como caramelos. De allí en más se viven aventuras que tienen una majestuosidad visual propia de los estudios hollywoodenses. Aguas muy a lo “vietnam”, soldados lastimados que se meten en lagunas, y horribles monstruos que los persiguen. En esa isla aparece como “salvador” aquel aviador que cayó, “Hank Marlow” (John C. Reilly), que logró ubicarse como “jefe” de una tribu temible.

El ritmo es sostenido: aventuras, luchas entre los monstruos, el cementerio fétido, van aumentando la tensión, en una narración que no decae pero que, si repasamos lo visto hasta ahora en materia de efectos especiales, poco es lo que sorprende. El “gag” que nos devuelve al viejo “King Kong” conocido es el salvataje de la fotógrafa “Mason” que, si bien no tiene relación directa con las secuencias del film tradicional, permite avizorar un respeto amoroso del gigante con la diminuta figura femenina. Y secuelas…

Es un film para entretenerse y vibrar en la butaca con los salvajes ataques de los “guirigay”. Hay excelencia en efectos visuales, como dijimos, y la aventura está en su apogeo, con villanos y buenos, con monstruos y seres humanos. La película es buena pero no podemos dejar de “entrever” la postproducción técnica, una de las mejores que hemos visto hasta ahora. Yendo un poco más allá, hay un mensaje ecológico: no destruir el medio ambiente, respetar a los animales como personas no humanas.

Elsa Bragato

 

MONSIEUR CHOCOLAT

De Roschdy Zem. Con James Thierrée, Omar Sy, Clotilde Hesme, Olivier Gourmet, Frederic Pierrot, entre otros. Música de Gabriel Yared. Duración: 110 minutos.

XXXXX – EMOTIVA HISTORIA DE UN CLOWN AFROCUBANO

La tercera biopic de la semana es “Monsieur Chocolat”, basada en la biografía que el historiador e investigador francés George Noiriel publicó en 2012 rescatando la vida de Rafael Padilla, afrocubano nacido como esclavo en Cuba en 1868: fue uno de los mimos más famosos de fines del siglo XIX y comienzos del XX (falleció en el 1917 en la más absoluta miseria). Por diferentes razones llegó a París en un momento donde la “ciudad luz” era bohemia, trasnochados artistas plásticos, y bellas mujeres prostituidas. Un gran hallazgo cinematográfico de Roschdy Zem es la recreación del ambiente parisino, de la vida circense, de sus alegrías, de sus profundas miserias y tristezas, a través de un personaje como “Monsieur Chocolat” o Rafael Padilla, en el que se funden el dolor existencial y el grotesco: era el negro que aceptaba las bofetadas de un blanco para hacer reir a los blancos, frase con la que se define al film.

Durante 20 años, “Monsieur Chocolat” estuvo unido al clown británico “Footitt” (George Tudor Hall), siendo números preferidos en circos y hasta en teatros de la época. Esta relación está muy bien protagonizada por los excelentes Omar Sy (ganador del César por “Entouchables”) y James Thierrée como “Footitt”, en una cabal lección actoral de ambos. Entre el drama, la comedia, la tristeza que también genera aquellos ambientes lúgubres y pobres de los circos de antaño, el racismo y la corrección política que significa llevar al cine esta asombrosa biografía, transcurre una narración muy emotiva que redescubre una figura olvidada y que solo un investigador como George Noiriel rescató del olvido en un libro, ahora llevado al cine. Melancolía, habilidad narrativa, plasticidad actoral: valiosos aciertos de una película que merece verse.

Elsa Bragato

 

Varios estrenos luego de los premios Oscars y sus papelones. Entre ellos, los films nacionales como “Nosotras-ellas”, film de la directora cordobesa Julia Pesce, del 2015, muy bien recibido por la crítica. Gira en torno a su propia familia. También “El cielo del centauro” del director Hugo Santiago quien filma luego de varias décadas. Se presentó en el BAFICI 2015. Además, “El teorema de Santiago”, de Ignacio Masllorens & Estanislao Buisel Quintana, sobre cómo filma justamente Hugo Santiago, su estilo, qué elementos lo componen: análisis o estudio de un cineasta nacional realizado por dos colegas suyos. Entre las extranjeras, está la producción de los hermanos Dardenne, de Bélgica, titulada “La chica sin nombre”, considerado “menor” dentro de la filmografía de Jean Pierre y Luc, pero siempre con un rasgo distintivo especial e inconfundible.

TRAINSPOTTING – T2

De Danny Boyle. Con Ewan McGregor, Robert Carlyle, Jonny Lee Miller, Ewen Bremmer, Kelly Macdonald, Shirley Henderson, Steven Robertson, Anjela Nedyalkova, Irvine Welsh. Música: varios. Duración: 117 minutos.

XXXXX. IRREVERENCIA BRUTAL

Hace exactamente 20 años y algunos días, en 1996, Danny Boyle asombraba al mundo cinéfilo con la película “Trainspotting” donde el submundo de la droga y la prostitución se mostraba como nunca antes. Fue el puntapié inicial para que el cine se metiera sin falsedad en muchos otros submundos con sus altísimos grados de miserabilidad e inescrupulosidad.

“Mark Renton” (Ewan McGregor) regresa a Edimburgo, Escocia, para recomponer la relación con sus viejos amigos, coincidiendo con la salida de la cárcel del violento “Franco” Begbie, quien no perdona la traición de Renton ni del grupo de amigos. La primera película Trainspotting se basó en la novela homónima de Irvine Welsh editada en 1993, y esta secuela, en la titulada “Porno”, del 2002. Es que en esta novela aparecen todos los personajes de la “iniciática” de 1993, mientras que entre una y otra, lo hicieron en forma esporádica, según el capricho del escritor.

Se hace difícil comprender el inglés de los protagonistas porque es evidente que hablan en el dialecto escocés en el que Welsh hace “hablar” a sus personajes. La relación de los cinco amigos con la droga, la prostitución, la amoralidad, sigue casi intacta aunque hayan pasado 20 años. Y tanto Renton como sus compañeros quieren reconstruir aquellos años de adolescencia frenética. Sin embargo, la realidad es diferente. La violencia de “Franco” ya es inadmisible, tiene familia y ni siquiera su hijo quiere seguir sus criminales pasos. El resto vive como puede pero dentro de ambientes mediocres. La heroína parece cosa del pasado aunque ha dejado sus buenas huellas en cada uno de ellos.

La narración de Boyle (“Slumdog millonaire”, “127 horas”) es irreverente, alocada, sin perder jamás la coherencia o esa hilación sutil que hace posible que tantos caracteres diversos mantengan puntos en común. El estilo es similar al de “Trainspotting”, pero bañado de nostalgia: las repeticiones de conductas de hace dos décadas no tienen la misma aceptación social aunque en esencia ellos sigan siendo esos mismos amorales, perdidos por la droga y un furioso rock. Volver al hogar paterno para “Mark” es buscar el perdón, pero siente que pueda redimirse. En su cuarto, estalla el adolescente viejo que es. Recordemos: McGregor es “Mark Renton”; Ewen Bremmer compone a “Daniel “Spud” Murphy”; Jonny L. Miller es “Simon “Sick” Boy” Williamson”, y Robert Carlyle es “Francis “Franco” Begbie”.

Singular, electrizante, inescrupulosa, “Trainspotting- T2” es un viaje a un submundo que quedó en la imaginación de aquellos muchachos, brutal, cruel, plagado de maldad y traición, como antes. Nadie cambia su ADN. Como película, es un alucinante viaje cinematográfico que golpea fuertemente.

Elsa Bragato

LA PRESENCIA

De Jason Stutter. Con Jed Brophy, Jeffrey Thomas, Laura Petersen, entreotros. Música de David Donaldson, Steve Roche y Janet Roddick. Duración: 80 minutos

XXXXX – TERROR CLÁSICO

Jason Stutter es un realizador de Nueva Zelanda reconocido por sus cortos y su actividad como publicista. “La presencia “ (The dead room) es su primer largometraje donde aborda el género del terror con una narrativa clásica. Es decir, aquí hay ruidos, movimientos de cámara, y ningún monstruo. Dos científicos junto a una jovencita que es médium investigan una vieja casa supuestamente “embrujada”.

La cámara de Stutter realiza un trabajo superlativo con muchas tomas secuencias muy al estilo de los 40. Es un manejo envolvente de la imagen que luego da lugar a la presencia, a ese “ente” que no necesita de trucos especiales para aterrorizar.

Los sustos, que de eso se trata en definitiva, son auténticos. La cámara con imágenes directas y frontales así como la posproducción de sonido hacen el resto, comportándose como dos protagonistas que son uno solo: el “ente” en sí. La casa tiene un secreto pero no se revela hasta el final, y ni siquiera las autoridades del lugar quedan fuera de esos ambientes terroríficos. Es una buena película de género que va a atraer a los fans. Además, es más que positivo que los efectos de Hollywood no estén presentes y que se pueda ver y sentir un miedo en base a imágenes y sonidos. En eso, Jason Stutter demuestra su más que interesante planteo narrativo.

Elsa Bragato

LOGAN-WOLVERINE

De James Mangold. Con Hugh Jackman, Patrick Stewart, Dafne Keen, Doris Mogado, entre otros. Música de Marco Beltrami. Duración: 135 minutos.

XXXXX – LA TERCERA ES LA VENCIDA

Hasta acá llegó la vida y obra de “Logan-Wolverine”, la trilogía encarnada por Huck Jackman (las anteriores fueron X-Men Originals – 2009; y “The wolverine” – 2013), como desprendimiento del personaje Wolverine de Marvel Comics. Los hombres con poderes especiales y la famosa escuela dirigida por “Charles” (Patrick Stewart) no tienen cabida en el 2029, año en el que se sitúa la narración. “Logan”, cansado de sus poderes especiales, de esas tremendas dagas que surgen de sus dedos cuando lo hacen enojar (una variación o twist del querido y viejo “Hulk”), vive en una suerte de casucha al estilo “Mad Max” donde esconde a su amigo de toda la vida “Charles”, y a otro mutante. En el mundo no nacieron más seres con poderes especiales, hasta que llega la pequeña “Laura” (una increíble nena llamada Dafne Keen, que hace su segunda participación cinematográfica). Tiene los mismos poderes que “Logan” y no se amedrenta a la hora de clavar sus terribles “dagas”. Pero hay un grupo de malvados que quiere terminar con los mutantes, sean viejos o jóvenes, por lo que el film de Mangold se transforma en una suerte de “road´movie-western”, con persecuciones por caminos polvorientos o bien lo que queda del mundo, paisajes distópicos, desérticos y poco amables para la vida humana.

Jackman manifestó que este film es una verdadera “carta de amor” para los fans de su personaje: Logan-Wolverine le dio la popularidad que no consiguió con roles más formales. Siendo un “superhéroe” de ficción, tuvo fama alcanzando la posición actoral que su carrera necesitaba. Luego llovieron los contratos para Broadway para varios musicales, además del cine. Y muchas nominaciones y premios.

Hay escenas de extrema violencia, Logan se siente cansado y con menos poderes de autocurarse (se saca las balas haciendo fuerza), pero mata a piacere, destroza cuerpos, en fin, hace lo que debe para defenderse. Llama la atención la pequeña “Laura”, y es el impulso joven que tiene la narración y aquello que más la justifica. Balaceras, persecuciones feroces, escenas de acción impactantes y sangrientas, se oponen a la ingenuidad –aunque temible- que tenían los X-Men de antaño. Logan-Wolverine no tiene piedad y en la pequeña “Laura” está el secreto que él deberá revelar. Para los fans de la saga, es un final con todo y una despedida del héroe que, desde hace varios años, viene atrapando a adeptos en todo el mundo.

Elsa Bragato

EL VIAJANTE (THE SALESMAN)

Guión y dirección Asghar Farhadi. Con Shahab Hosseini, Taraneh Alidoosti, Babak Karimi, Mina Sadat, entre otros. Música de Sattar Oraki. Duración: 125 minutos, Coproducción Irán-Francia

XXXXX- TRAGEDIA Y CATARSIS EN TEHERÁN

El prestigioso realizador iraní Asghar Farhadi contó que, al terminar de rodar en Francia The Past (Fortiden-Le passé), empezó a trabajar en una historia que demandaría un año en España. Y, en el mientras tanto, rodó ‘El viajante’, que hacía mucho tiempo quería hacer en su Irán natal, “una ciudad vertiginosa, algo parecida a New York”.

Esta película está emparentada con ‘La muerte de un viajante’, de Arthur Miller, aunque tiene una impronta shakespeareana muy fuerte, basada en la venganza. Tomemos la historia: Emad (Shahab Hosseini) forma pareja con Rana (Taraneh Alidoosti). Ambos comparten la pasión por el teatro, son miembros de un talentoso grupo que los reinvindica de la simple vida que llevan. Pero todo cambia cuando el viejo departamento que alquilan en Teherán comienza a resquebrajarse, y deben mudarse a otro edificio que no presenta buenas comodidades. Así les cambia la vida, siendo éste el eje de drama que les tocará vivir: Rana es violada. Su esposo, como auténtico personaje shakespeareano, comienza una lenta e implacable cacería del autor.

Tanto Shahab Hosseini como Taraneh Alidoosti conforman la luz cenital de este film ganador del Oscar a la Mejor Película en Idioma Extranjero, siendo ociosa enunciar la serie de premiaciones en festivales de todo el mundo.

Es una película perfecta por su estructura basada en lo existencial, en la humanidad misma, de la que sangra no solo la sangre roja mortificante sino la sangre del alma ultrajada, más difícil de aprehender pero que Farhadi logra plasmar en imágenes y diálogos. Surge inevitablemente la relación con la obra de Arthur Miller y con el gran Bardo. Porque Asghar Farhadi trabaja con la venganza en estado puro, la elucubración y planificación de cómo llevarla a cabo, provocando una catarsis de las miserias humanas con un final digno de las grandes tragedias.

Carlos Pierre

EL ESPACIO ENTRE NOSOTROS

Guión y dirección Peter Chelsom. Con Gary Oldman, Carla Gugino, Asa Butterfield, Britt Robertson, Janet Montgomery, entre otros. Música de Andrew Lockington. Duración: 121 minutos.

XXXXX-ROMANTICISMO INTERGALÁCTICO

El realizador Peter Chelsom, aquél de la archifamosa “Hannah Montana”, encara con “El espacio entre nosotros”, una divertida aventura romántica y de ciencia ficción, sustentada en una poco común visión cósmica, a tono con el veloz avance de la astronomía y astrofísica, respectivamente. A pesar pesar de cierta crítica de corto alcance cultural, estamos frente a una auténtica comedia.

¿Cómo no aceptar los planes de establecer una colonia experimental en nuestro vecino planeta Marte? Tal como ocurrió con la galardonada película “The Martian”, hay una colonia funcionando en el planeta rojo. Un grupo de astronautas, comandados por una mujer, emprende viaje a Marte, sorprendiendo a sus colegas con su embarazo y posterior parto lejos de la Tierra. Da a luz un auténtico “marciano” de origen humano, secreto que será guardado celosamente por la comunidad científica. En el centro de monitoreo terrestre está el científico “Nathaniel”, encarnado por Gary Oldman, a quien se le escapa un detalle tecnológico: pasados 16 años, el ya adolescente Gardner (Asa Butterfield) comienza una relación online con Tulsa (Britt Robertson). De Marte a la Tierra. Y finalmente viaja a nuestro planeta conociendo a la joven. El resto es el avance paulatino de su amor en medio de los majestuosos paisajes de Colorado, retratados con generosidad. Romanticismo, situaciones diferentes, si bien el cine conoció una maravillosa película similar llamada “Starman” con Jeff Bridges en 1984, vuelven a la pantalla con una historia agradable.

En los aspectos técnicos, la película de Chelsom tiene aspectos muy destacables; el guion original, la estructura narrativa sin fisuras y la ausencia de violencia y de ampulosos efectos, permiten vivir una historia diferente, disfrutando de dos horas donde hay emoción como para salir gratificado del cine.

Carlos Pierre

EL HOMBRE DE PASO PIEDRA

De Martín Farina. Con Mariano Carranza, Martín Farina, Cecilia Nai Oleari. Música de Guillermo Alonso y Jorge Barilari. Duración: 78 minutos.

XXXXX- RETRATO DE DOS GENERACIONES

Martín Farina regresa al cine con un muy interesante guion, donde la cámara subjetiva tiene protagonismo otorgándole a este relato, casi manera de documental, una dimensión poética intensa.

Se trata de la vida de Mariano, un hombre de 63 años que vive en el departamento de Paso Piedra, Choele Choel, en Río Negro. Tiene una casa muy modesta, sin luz, un celular, un amplísimo terreno, una radio a pilas y su lugar de trabajo para armar ladrillos de barro. Hasta allí llega Martín, un joven que intenta documentar la vida de Mariano, y, en ese mientras tanto, ambos exponen sus puntos de vista sobre la vida, el amor, el trabajo, el futuro que, para Mariano, es mucho más breve que para el joven Martín.

En este avance de los diálogos reside el encanto de esta película, por momentos silente, con una cámara que retrata el entorno de Mariano con enorme poesía. Hay muchos hallazgos en este nuevo trabajo de Martín Farina, en especial, la confrontación de dos generaciones, tratada con un sentido lírico infrecuente. También las tomas que realiza están pensadas, desde los primeros planos de Mariano hasta los planos largos de la inmensidad que lo rodea. Buen cine.

Elsa Bragato

 

JUEVES 23 DE FEBRERO DEL 2017.-

Varios estrenos de cine entre los que se destaca la oscarizada “Manchester by the sea”. Como estreno nacional está “5 AM”, con guión y dirección de Ezio Massa, con Cristina Alberó, Ximena Fassi, Adrián Spinelli, entre otros. Film de terror sobre un extraño juego que debe hacerse “5 minutos antes de la medianoche” y un altillo que convoca a la curiosidad.

 

MANCHESTER JUNTO AL MAR

                                              Guión y dirección de Kenneth Lonergan. Con Casey Affleck, Lucas Hedges, Michelle Williams, Kyle Chandler, Matthew Broderick y Gretchen Mol. Música de Lesley Barber. Productor: Matt Damon. Duración: 137 minutos.

XXXXX-PROFUNDO ANÁLISIS SOBRE LA RESIGNACIÓN

Kenneth Lonergan regresa con su tercera película en la que desarrolla una extrordinaria habilidad para conmovernos al plantear temas como la resignación, el dolor ante la pérdida de seres queridos, la capacidad o no de subsistir con culpas. Es decir, nos habla de la aflicción profunda, ésa que se pega en el alma y que condiciona la vida para siempre.

“Lee Chandler” es el personaje de Casey Affleck, en una de las actuaciones más notables que hemos visto en los últimos tiempos: encargado de edificios, es hosco y rotundo, práctico y hierático. La muerte de su hermano por un infarto múltiple lo obliga a hacerse cargo de su sobrino “Patrick” encarnado por un soberbio Lucas Hedges, joven actor hijo de un reconocido escritor, Peter Hedges.

La vida de “Lee” cambia rotundamente. Deja Boston, donde trabajaba, y se instala en Manchester para ayudar a su sobrino y ver cómo reorganiza su propia vida. Cada movimiento suyo lo remite a un pasado que el director Lonergan va mostrando en cuentagotas a través de flashbacks. Muchas veces, el film no tiene diálogos y son sustituidos por obras clásicas como el “Adagio” de Albinoni, entre otras. No es lo mejor para esta excelente narración. Sin embargo, las actuaciones superan con creces esta fallida intervención de la banda sonora. “Lee” está separado de su esposa, “Randi”, extraordinaria Michelle Williams, reencontrándose en el funeral de su hermano y luego, de casualidad, en una de las calles de Manchester, cuando ella está casada nuevamente y con un bebé. He aquí una de las mejores secuencias, diría inolvidable, entre Williams y Affleck: el llanto por la tragedia vivida, la necesidad de perdonarse mutuamente, y “Lee” que logra demostrar que su tono hosco solo esconde una enorme fragilidad por tanta aflicción profunda. Otro de los grandes momentos del film de Lonergan es el diálogo desesperado entre “Patrick” y su tío, luego de realizar el papeleo para el entierro del padre del primero. Llanto, frases de un inmutable “Lee”, ponen a prueba la sensibilidad del espectador.

“Manchester junto al mar” o tal vez mejor “desde el mar” es un drama intenso que Lonergan va generando de a poco, en una narración muy diferente: desde un comienzo idílico en una barcaza en un lago, la risa de un niño, los dos hermanos juntos, hasta la fría morgue del hospital donde yace “Joe”, el hermano de Lee y padre de “Patrick”. Por sobre el dolor, que nos mostrará una tragedia límite para cualquiera, está la dosificación de las pérdidas a través de la resolución de los diferentes problemas cotidianos de “Lee” y su sobrino. 

A veces la resignación tarda en llegar, el dolor arrastra, la vida se puede transformar en una pesada carga de la que nada se disfruta. “Lee” lo sabe y debe reconvertirse, congeniar con su sobrino adolescente, reparar su propio espíritu, recuperar la capacidad de la esperanza a pesar de que tanto él como su ex esposa “Randi” tienen “el corazón roto”. Lonergan nos deja pocas palabras en escasos diálogos para explicar el pasado de los personajes pero se apoya en la actuación de Casey Affleck, protagonista absoluto, utilizando su expresión y hasta su inexpresión para contarnos el dolor de su alma. Michelle Williams tiene una acotada aparición pero perfecta: está en su personaje el explicitar esa tragedia pasada que la une a “Lee” desde el perdón o la comprensión. “Patrick” es el futuro, es el lazo humano que encuentra “Lee”, ante una circunstancia inesperada de la vida, para volver a vivir a pesar de todo.

Ciertamente, existe cierto prurito a la hora de elegir un drama para ir al cine. Sin embargo, el tratamiento de Lonergan de una historia de complejidad existencial hace que este film nos atrape lentamente, con profunda empatía: hay maestría en la narración planteada.

Es una de las mejores películas que hemos visto en muchos años. Sin estridencias, sin excesos, pero profunda en su análisis del alma humana, sus culpas y sus tristezas, algunas infinitas, sus dolores más intensos y callados con una actuación de Casey Affleck que obliga a la reflexión sobre la utilización de los recursos histriónicos: la parquedad frente a la expresividad extrema, la intensidad en la mirada y la gestualidad ajustada. Una soberbia clase de actuación.

Elsa Bragato

 

FRAGMENTADO

Guión y dirección de M. Night Shyamalan. Con James McAvoy, Anya Taylor.Joy, Betty Buckley, entre otros. Música de James Newton Howard. Duración: 116 minutos.

XXXXX- REGRESO ESPERADO

M. Night Shyamalan regresa con un film de suspenso que tiene un excelente hilo conductor: el actor escocés James McAvoy en el personaje de “Kevin”, un joven que tiene 23 personalidades y una a punto de surgir. Sin embargo, a su psiquiatra, la doctora Fletcher (Betty Buckley), le ha demostrado que puede manejarlas, que su recuperación está progresando.

El suspenso va creciendo, al mejor estilo de Shyamalan, y McAvoy crece como actor de manera notable. Una de sus personalidades lo obliga al secuestro de tres adolescentes, y esto va emparentado con la confusión mental de “Kevin” en quien los compartimentos mentales de cada personalidad se van quebrando. Shyamalan utiliza este recurso nada fácil, valiéndose de la capacidad actoral de McAvoy, para generar terror en la platea, cada vez en mayor grado.

Lo que suceda con las tres chicas raptadas, la orden de “La bestia” , logran que la aparición de “Kevin” sea aterradora, generándose una perturbación creciente en el espectador: “Kevin” es él y también sus múltiples personalidades.

Si bien la idea es clara, no es simple de desarrollar: el secreto del director y guionista está en su primer actor quien, con cabeza calva, atemoriza con sonrisas letales y la enorme capacidad actoral para encarnar a tantas criaturas que posee su disociada mente.

Tanto para Shyamalan como para los productores del film, esta película es un “spin-off” lejano de “El protegido”, con Bruce Willis, quien no aparece en los créditos de “Fragmentado” pero sí en el film como “David Dune”, personaje que interpretó en el film antes mencionado. Tensión intensa, adrenalina pura, suspenso psicológico, y una gran actuación de James McAvoy son algunos de los ingredientes de esta película que merece atención del público. Es uno de los buenos estrenos de esta semana.

Elsa Bragato

 

MONSTER TRUCKS

De Chris Wedge. Con Lucas Till, Jane Levy, Thomas Lennon, entre otros. Música de David Sardy. Duración: 104 minutos.

XXXX-SIN DAÑO COLATERAL

El cine simplista en su concepción basado en arquetipos y en fórmulas de filmación es inocuo y resulta un válido entretenimiento, especialmente cuando no cae en la escatología a la que es tan afecta Hollywood. Es el caso de “Monster Trucks”, que va dirigida a chicos de hasta 12 años.

Se basa en la vida de Tripp (Lucas Till), estudiante, quien construye un gran camión utilizando piezas descartadas de otros coches. Necesita algo que lo ayude a salir de la rutina de su pueblo. Pero no tiene en cuenta que un monstruo de un pantano, Creech, es un enamorado de los autos así que será una visita inesperada e ineludible.

Basada en la línea de juguetes de Hasbro, el monstruo viene a ser una suerte de delfín con pulpo de ojos gigantescos pícaros que ayudará a su amigo en carreras insólitas y en una serie de acontecimientos simpáticos y pueriles que mueven a risa. Y nada más. Hay efectos especiales básicos, monstruos adictos a la gasolina, y un sinfín de aventuras que divierten. Tiene cierta nostalgia narrativa de los 80 cuando no existían los efectos digitales que nos atrapan pero que también arruinan muchos films. Aquí todo es simple y para entretenerse. No hay daños colaterales.

Elsa Bragato

 

ESTEROS

De Papu Curotto. Guión Andi Nachon. Con Ignacio Rogers, Esteban Masturini, Renata Calmon, Joaquín Parada, Blas Finardi Niz, María Merlino, Marcelo Subiotto, entre otros. Coproducción Brasil Argentina. Música original: Rudi y Nini Flores. Banda de sonido: Leo García. Duración:83 minutos.

XXXXX- BUENA IDEA CON FALLIDA REALIZACIÓN

Esta ópera prima de Papu Curotto está basada en su primer cortometraje de 2014 titulado ‘Matías y Jerónimo’, situando la historia en los exuberantes Esteros del Iberá y Paso de los Libres, de la provincia de Corrientes.

El film viene precedido por una prensa muy elogiosa habiendo ganado múltiples premios por el tema abordado: la relación gay de dos adolescentes que, después de diez años de separación motivada por circunstancias domésticas de sus padres, vuelven a encontrarse. Una de las familias permaneció en Corrientes, y la otra se radicó en Brasil por un mejor y más retributivo trabajo: Matías (Ignacio Rogers), más aggiornado, y Jerónimo (Esteban Masturini), anclado en su terruño.

Matías adolescente está interpretado por Joaquín Parada, y Jerónimo por Blas Finardi Niz: a ambos se los ve en una continua alternancia como jóvenes y ya adultos, basándose en una edición “por corte” sin ningún “flashback”. Presente y pasado se unen en la narración propuesta.

La naturaleza vibrante de los esteros, las aves, los yacarés y los aguará-guazú (no se los ve), las lluvias repentinas, son un gran atractivo visual, sin abandonar el centro de la acción que es la relación gay. Con juegos adolescentes se van acercando, se busca una impronta de ingenuidad y vivaz, pero queda en el intento. El peso de la historia es esta relación, como decíamos, que crece a espaldas de las respectivas familias, en tierras y tiempos donde la sociedad conservadora no admite elecciones sexuales libres.

Vamos a destacar algunos errores muy notables: primero, Esteban Masturini como “Jerónimo” carece de buena dicción por lo que sus parlamentos no se entienden. Muchas secuencias donde habla quedan en la nada preguntándose el espectador qué habrá dicho. Además, los diálogos de los protagonistas, tanto en la adolescencia como en la adultez, son monosilábicos con un forzado compromiso verbal por lo que resultan declamados y no sentidos. Lamentablemente, el tema es muy interesante pero la narración carece de pasión, de emoción, y no logra empatizar con el espectador.

Carlos Pierre

 

MOISÉS Y LOS 10 MANDAMIENTOS

De Alexandre Avancini. Con Guilherme Winte, Sergio Marone, Camila Rodrígues, Giselle Itié, Petronio Gontilo, entre otros. Música de Daniel Figueiredo. Duración: 120 minutos.

XXXXX- NADA DE CINE

Hace pocos años vimos “Exodo” de Ridley Scott con Christian Bale como “Moisés”, una superproducción que tuvo buena realización pero se quedó en el desarrollo de los personajes. Desde hace un año y medio vemos en televisión “Moisés y los 10 mandamientos”, superproducción brasileña que, con escenas inéditas que no se vieron en la pantalla chica, acaba de ser lanzada como película de dos horas de duración. En televisión es un éxito que le permite a Telefé seguir siendo el canal líder en rating. En el cine, la cuestión es diferente.

Hay muchas razones para afirmar que hay motivos que no hacen a este montaje de secuencias televisivas una verdadera película: el trabajo y los recursos de la televisión son mucho menores que los del cine. De allí la inexactitud del vestuario, de los cortes de pelo de muchas protagonistas, de los extraños vestidos modernos de las actrices, de los collares hindúes que utilizan, y de la escenografía de cartón prensado, bien decorado, que rodea las acciones.

Nadie duda de la historia en sí que es atrapante. Pero el rigor que exige el cine no está en estas grabaciones televisivas aunque se haya invertido mucho dinero. Detrás de la película está la Iglesia Üniversal y otras más pertenecientes al Brasil. Un lanzamiento que moviliza la fe de judíos y cristianos debería tener una realización y actuaciones acordes a la pantalla grande, tan diferente de la televisión en todos los aspectos atinentes a lo actoral y a la producción en sí. No nos convenció como traspaso de la tele al cine. Muy poco.

Elsa Bragato

 

LO QUE NO SE PERDONA

Dirección de Cristian Maximiliano Barrozo. Con Roly Serrano, Alvaro Massafra, Carolina Guerrero, Angel Collante, Luciano Ochoa, entre otros. Música de Alejandro Millán Pastori. Fotografía de Luis Millán Pastori. Duración: 76 minutos.

XXXXX- MALA JUNTA

El realizador salteño Cristian Maximiliano Barroso, coautor del guión de “Lo que no se perdona”, reflejó la vida de los jóvenes adolescentes de su provincia, Salta la linda, quienes, como en el resto del país, no tienen contención ni familiar ni escolar. Fuera de la asistencia a clase, se ve a los chicos deambular por las calles salteñas, jugar en un potrero y acercarse a los peores, tener “mala junta”. Como es el caso del protagonista “Leandro”, interpretado por un excelente Alvaro Massafra, quien pasa gran parte del día con “Gustavo” (Roly Serrano).

En medio de prostíbulos, de juegos ilegales, “Leandro” se aleja de la educación familiar recibida y ausente en esta etapa, y acepta las normas de “Gustavo”, quien lo provee de un revólver y ordena un robo.

Es muy interesante y rica la fotografía propuesta, con diferentes tomas, planos, y un seguimiento especial de “Leandro” en varias oportunidades, así como la falta de largos parlamentos y el ocupar esos silencios con imágenes. Roly Serrano, también salteño, es quien tiene dos monólogos, a manera de “educación” para el joven “Leandro” a quien considera un “pichón”.

Es una denuncia verosímil sobre la situación de los jóvenes de hoy dejados a la buena de Dios tanto en nuestra ciudad capital como en todas las provincias. Hay un esmero especial de Barrozo por hacer valer las imágenes sobre el protagonista pergeñando un policial inesperado que cambia la vida del joven.

No hay mayor complejidad argumental pero, como decíamos antes, se destacan la fotografía y la actuación de Alvaro Massafra, sin dejar de lado a Roly Serrano quien tiene un rol central al que dota de una gestualidad desagradable, acorde al estilo de vida y educación que tiene. Es un film que duele, sincero, y convincente.

Elsa Bragato

 

CONTRATIEMPO

Guión y dirección de Oriol Paulo. Con Mario CASAS, Bárbara Lennie, José Coronado, Ana Wagener, Francese Orella, Paco Tous, David Selvas, entre otros. Música: Fernando Velázquez. Duración: 104 minutos.

 

XXXXX- TEOREMA DE DIFÍCIL RESOLUCIÓN

“Contratiempo” es un thriller basado en el vasto sustrato del género. Positivo por los efectos retrospectivos del guion, por el nudo en el que se ven envueltos los personajes, y los vertiginosos giros narrativos. Pero es imposible no achacarle las licencias que el director se toma y que el espectador debe sobrellevar hasta el final. Esa pirotecnia de sucesos, de escenas nerviosas y desmedidas con un final tan poco creíble, desmadran todas las buenas intenciones iniciales.

Con el actor Mario Casas a la cabeza, baluarte eficaz que arrastra al resto del elenco, el film repunta, sumados a los bellos paisajes catalanes, el mar, los bosques nevados y el entorno de la ciudad, acertadamente fotografiados y editados; no en vano el montaje fue nominado a los Premios Gaudí.

Como decíamos, el guion se las trae: es oscilante, plantea secuencias creíbles y otras que no lo son. Adrián Doria es un joven y exitoso empresario, adinerado e influyente de alto rango, a quien la vida le juega una mala pasada, un ‘contratiempo’ inesperado de índole amorosa.

El diablo mete la cola y, en un suceso fortuito, en una despoblada carretera, en medio de los bosques catalanes, se ve envuelto junto a su amante en la muerte de un joven.

El guion se puebla de hechos, entredichos, entre la pareja infiel, un testigo, los padres desesperados y litigantes por la desaparición de su hijo, la policía incrédula, los abogados “carroñeros”. De la nada, guion y vida se complican en demasía. La historia es atractiva pero hay tantas idas y vueltas, tantas licencias argumentales, que se hace difícil sobrellevarlas. Es un “puzzle” de 100 minutos que obliga a una máxima atención y a creer lo que el realizador Oriol Paulo propone con mucho oficio pero entre aciertos y desaciertos, de manera muy pareja.

Carlos Pierre

 

JUEVES 16 DE FEBRERO DEL 2017.-

Siete títulos ingresan a la cartelera de cine. Desde un film nominado a los Oscars hasta terror convencional y animación. Además, la nacional “Vigilia”, de Julieta Ledesma, con Osmar Núñez, sobre un perro sacrificado que “vuelve” de la tumba, y la animación “Rock Dog”, de Ash Brannon, sobre un mastín tibetano que sueña con ser músico.

 

JOHN WICK 2: UN NUEVO DIA PARA MATAR

De Chad Stahelski. Con Keanu Reeves, Bridget Moynahan, John Leguizamo, Lawrence Fishburne, Ruby Rose, Franco Nero, entre otros. Música: Tyler Bates, Joel J. Richard.  Duración: ll8 minutos

XXXXX-DANZA DE BALAS

Chad Stahelski es un gran especialista en películas de acción, y lo demuestra en este segundo capítulo protagonizada por el  asesino “John Wick” (Keanu Reeves), invencible e impenetrable con un accionar frío y calculador, sin obviar el mínimo detalle a fin de aniquilar a sus adversarios.

Este guión muestra a John Wick retirado, viviendo junto a su amado perro, pero se ve obligado a actuar a raíz de que un antiguo socio está inmerso en un complot. Hay que controlar a una siniestra hermandad internacional de asesinos, donde no faltan las mafias italianas, rusas y de cualquier otra nacionalidad. Wick debe ayudarlo por un pacto de sangre. Así es que se va a la fascinante y eterna Roma con su mochila cargada de adrenalina y ganas de matar.

Keanu Reeves sigue tan hierático como siempre pero consigue su objetivo: ser un “John Wick” que enfrenta y  aniquila a puro tiros a cualquier adversario que se le ponga a su alcance, de frente, detrás, por los costados; mata de a uno, de a diez, de a veinte.

El realizador Chad Stahelski, ex doble de riesgo, supo cómo manejar estas danzas de balas, que son el quid de la trama, dirigiendo con mano firme las secuencias de sangrientas coreografías. Muertes y sangre por doquier durante casi las dos horas de duración. Lo curioso es que no hay personaje que note lo que pasa. Ni policías ni un inesperado intruso. John Wick hace lo que quiere con su revólver. Es decir, y sintetizando, son ciento veinte minutos de matanza sin ton ni son, por matar. La trama es invisible, elemental: un juramento de sangre provoca la brutal reacción de Wick para ayudar a su colega. Suficiente para que la platea se meta en balaceras que aturden y que no tienen otro fin que la exaltación de la adrenalina. Esto colabora con la capacidad actoral de Keanu Reeves, quien es solvente desde su rostro sin gestualidad alguna. De este film rescatamos la fotografía porque permite disfrutar de la Ciudad Eterna, de Roma y su historia.

Carlos Pierre

 

UN CAMINO A CASA (LION)

De Garth Davis. Con Nicole Kidman, Dev Patel, Sunny Pawar, Rooney Mara, David Wenham, Abhishek Bharate, Divian Ladwa, entre otros.Música: Volker Bertelmann y Dustin O´Halloran. Duración: l58 minutos

XXXXX- BUSCANDO LAS RAÍCES

‘Lion’ es el título en inglés de este film basado en una historia real, ocurrida entre Calcuta (India) y Australia. El protagonista es un niño hindú, Saroo (el maravilloso Sunny Pawar, grata revelación humana y actoral) que se pierde en el conglomerado de la gran Calcuta buscando a su hermano mayor y debe sobrevivir como puede. Se pierde en un tren, de los tantos que existe en la India como herencia directa del dominio inglés. Viaja, deambula perdido unos 400 kilómetros, lleno de miedo e incertidumbre.

La película, dirigida por Garth Davis, permite dividirla en dos partes bien definidas. En la primera, más sensorial y visceral, el paisaje juega un rol importante entre la vastedad y la miseria. El pequeño Saroo, inquieto, un verdadero leoncito, se defiende del entorno hostil en el que ha quedado hasta que un matrimonio australiano lo adopta, llevándoselo a su país.

La segunda parte se inicia con un violento flashforward imprevisto, que sobresalta fuertemente. Pasaron más de 20 años. Irrumpen Nicole Kidman, con una peluca negra y recogida, su esposo, otro joven adoptado, y Saroo (Dev Patel), y su novia (la magnética y dulce Rooney Mara de “Brooklyn”). La fortaleza de estas secuencias está en los diálogos más que en el paisaje generoso de Australia. “Saroo” siente que debe volver a su casa natal, encontrar a su madre, si es que vive, en aquel descampado de la India. Se vale de su memoria, traza un mapa con los supuestos kilómetros que recorrió siendo niño.

La credibilidad y la emoción de las actuaciones del niño Sunny Pawar, como de Nicole Kidman y Dev Patel, se destacan por mérito propio, en sus respectivos roles, junto a un elenco que acompaña muy bien. Como toda biopid, y hay que reconocerlo, “Un camino a casa” tiene aciertos y tropezones, más que errores. El acierto está en la seriedad y dedicación del realizador, la estupenda dirección actoral, además de los magnéticos paisajes de la India y Australia. El tropezón es el flashforward de zopetón que marca el nuevo rumbo narrativo.

Hay un enriquecimiento extra de esta historia cuando se muestra a los verdaderos personajes, la madre biológica de Saroo, la familia y la madre adoptiva australiana, en medio de la persistente pobreza de la India. Es una historia real que alecciona sobre la sensibilidad social y el altruismo, así como la necesaria búsqueda de la identidad, derecho que todo ser humano tiene. Recordamos que la película está nominada a los premios Oscar.

Carlos Pierre

 

“LA GRAN MURALLA”

De Zhang Yimou. Con Matt Damon, Willem Dafoe, Pedro Pascal, Andy Lau, Jing Tian, entre otros. Fotografía de Stuart Dryburgh y Xiaoding Zhao. Música de Ramin Djawadi. Duración: 103 minutos.

XXXXX- TECNOLOGÍA MÁS QUE NOVEDAD

Zhang Yimou es el director de “La gran Muralla”, el mismo de la notable animación “Rango” entre muchos éxitos. Con su trabajo en este film puso en marcha a la productora Legendary East, filial de la homónima de Hollywood. Y, por cierto, estamos frente a un producto hollywoodense, a un blockbuster con una supuesta leyenda china que busca públicos occidentales para crecer.

“La gran muralla” se inició en la Dinastía Qin, varios siglos Antes de Cristo, para contener a los mongoles y otras tribus nómades que incursionaban en el territorio chino. Yimou y sus guionistas tomaron una leyenda que habla de reptiles monstruosos que azotaban a las poblaciones resguardadas por la muralla. Hay muchas leyendas sobre el por qué de la Muralla china, pero ésta, de ser cierta, viene al dedillo para la máquina de postproducción computarizada, una de las patas de la industria cinematográfica hollywoodense y ahora también china.

Matt Damon y Pedro Pascal componen, respectivamente, a William y Tovar, dos mercenarios expertos en el arco y la flecha que se unen a las fuerzas locales para ayudarlos a combatir a la horda de siniestros “aliens”.

Es decir, el guión se reduce a la nada y se vive, desde la platea, una larga secuencia de batallas de todo tipo, siempre bien coreografiadas, con utilización de computadoras y cuanto chiche tecnológico nuevo exista. Esto significa que los actores tuvieron un entrenamiento especial de meses. Pero, si el film se basa en las luchas contra invasiones de monstruos, los diálogos se acortan, no tienen profundidad y los efectos especiales le ganan a las actuaciones y al guión. De esto se trata, de luchas, de esplendores visuales sangrientos, de una magnífica puesta tecnológica con buen elenco. No se puede pedir más para el entretenimiento salvo hacerse alguna que otra cuestión sobre William y Tovar, sobre la leyenda en sí y sobre un tema que dio que hablar a mucha prensa: dos blancos ayudaron a salvar el reino de los chinos. ¿Tendrá todo esto alguna razón política muy actual?

Elsa Bragato

 

 

LA CURA SINIESTRA

De Gore Verbinski. Con Dane DeHann, Jason Isaacs, Mia Goth, Susanne Wuest, entre otros. Música de Hans Zimmer. Duración: 156 minutos.

 

XXXXX-TERROR VOLUPTUOSO

Gore Verbinski recae en un estilo de horror voluptuoso, de cierto erotismo en el terror, que hace semi soportable la duración del film. Un joven de Wall Street, Lockhart, debe buscar al CEO de la empresa que descansa en un centro de bienestar en los Alpes suizos. Es este momento inicial del film el que más realismo y verosimilitud tiene.

La llegada al viejo y suntuoso hotel, convertido en spa para millonarios, indica, con una banda sonora como latiguillo ambiental, que el terror está in crescendo. La búsqueda que hace Dane DeHann de su jefe lo lleva a un mundo de locura: aguas termales repletas de anguilas, ancianos vestidos con saltos de baño blancos, llamados a las “curas diarias” extrañas, y una jovencita (Mia Goth) que deambula por los parques mentalmente perdida o bien anestesiada.

Es inevitable pensar en la fantástica “Isla Siniestra” de Martín Scorsese y en la búsqueda de similitud actoral que Dane DeHann hace de Leonardo Di Caprio en esa película. En el caso de Verbinski, mantiene una estética muy especial, elegante, que transforma muchas secuencias desagradables en terror erotizado. Hay falta de empatía buscada entre la forzada toma de agua a la que obligan al protagonista mientras en un salón los ancianos danzan un vals enloquecido. Es decir, se buscan situaciones opuestas, que son el sustento del relato.

Además, la remisión a las torturas nazis es inevitable. Aunque con mucho blanco, jardines verdes, y pulcritud avasallante, las torturas remiten a los horrores vividos en el siglo pasado. Escenas dantescas con cuerpos humanos en cápsulas llenas de un líquido especial, fetos en frascos, y el relato que inquieta, perturba, son elementos preponderantes en este film. El final es previsible y tonto, tira por la borda las larguísimas dos horas donde se estuvo en vilo. Desagradable desde lo ético, suerte de vampirismo que deja sin explicación todo lo visto hasta el momento.

Elsa Bragato

LA LLAMADA 3

De F. Javier Gutiérrez. Con Matilda Anna Ingrid Lutz, Alex Roe, Johnny Galecki, Laura Wiggins, entre otros. Música de Matthew Margeson. Duración: 102 minutos.

XXXXX-MÁS DE LO MISMO

La historia del video maldito sigue su camino. La maldición de Samara Morgan continúa en una saga que va incorporando elementos tecnológicos pero cuya esencia es la misma. F. Javier Gutiérrez trae a la pantalla “Rings”, o “La llamada 3”  en la que una joven, Julia (Matilda Lutz), vive preocupada por la investigación que realiza su novio, Holt, sobre un misterioso video. Descubrimientos horribles, sacrificios, y maldiciones, son los elementos recurrentes de la narración. Los personajes protagónicos cambiaron sus nombres pero, en definitiva, existe la grabación que tiene el susurro de la muerta Samara Morgan, con la frase clave: “Siete días”. La “vieja amiga” de los seguidores de la saga.

En este caso, se complejizó la trama al llevar el caso a una universidad donde un profesor, “Gabriel” (Johnny Galecki), decide investigar el video junto a un grupo de alumnos. Y allí está Holt (Alex Roe). Seguir los pasos de la narración es caer en lo ya conocido. Se le reconoce una pizca de novedad porque el director ingresa en la era digital, y son los elementos que le darán la continuidad a la saga. Si no, ya estaba cerrada.

Recordemos que el primer film fue “The ring” (2002), le siguió “The Ring 2” (2005) y ahora llega “Rings” o “La llamada 3” de este año. La más interesante fue la primera porque el tema era diferente. Las dos siguientes, incluyendo la actual, es “más de lo mismo”. Basadas en un cuento de Suzuki, dando origen a una extensísima saga japonesa.

En síntesis, estamos viendo lo mismo de hace años con diferentes rostros.

Elsa Bragato

 

JUEVES 9 DE FEBRERO DEL 2017.-

Cinco estrenos llegan a la cartelera del país. Entre ellos, la animación “Lego Batman”, de Chris Makey, continuación de “La Lego película”. Es muy divertida y resulta una maravilla de la tecnología. No supera a la primera. En The Guardian, Steve Rose afirma: “Expresiva, cinematográfica y subversiva sátira de Gotham City”. También se puede ver “Yo sé lo que envenena”, de Federico Sosa, film nacional presentado en el 2014 en la 29 edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Está dirigida a los jóvenes metaleros, narración bien construida con interesante fotografía.

 

NERUDA

De Pablo Larraín. Con Luis Gnecco, Gael García Bernal, Mercedes Morán, Diego Muñoz, Emilio Gutiérrez Caba, y Alejandro Goic. Música de Federico Jusid. Duración: 107 minutos. Buena Vista Internacional.

XXXXX – POETA EN APUROS

Nunca se habla de Delia del Carril, la esposa argentina de Pablo Neruda, el poeta chileno que conmocionó la cultura de este continente por su poesía, romántica y expresionista a la vez. Coincidentemente, el director chileno Pablo Larraín contrató a la actriz argentina Mercedes Morán, quien cumple el rol de “Delia”, la esposa argentina del poeta chileno.

Delia y Pablo se conocieron en Madrid en 1934; ella venía de una familia aristocrática argentina y él era un poeta joven chileno que tenía cargos oficiales (cónsul, embajador) siendo la voz libertaria del Comunismo. Delia del Carril fue el soporte de Neruda y le dio el impulso para que su nombre brillara en el mundo. Fue Delia quien lo llevó a editorial Losada, gracias a sus conexiones, siendo nuestro país el primero que editó los poemas del chileno.

El film narra la persecución de la que fue objeto Pablo Neruda cuando asumió el gobierno Gabriel González Videla (apellido siniestro si los hay para los argentinos) y proscribió al Partido Comunista (1948) al que Neruda y su mujer pertenecían, cumpliendo él con un cargo como funcionario. Vale recordar que Delia fue la segunda esposa ilegal del chileno, dado que nunca se le concedió el divorcio de Maruca, la holandesa con quien tuvo una niña a la que abandonó en Londres. La pequeña falleció a los 8 años sin ver a su padre.

Larraín toma no solo la persecución política, encarnada por Gael García Bernal como “Juan” el detective, sino que exagera el estilo de vida pantagruélico, barroco, que Pablo Neruda llevaba. Solo con visitar su casa de Isla Negra se observa su afición por las reuniones, los disfraces, los licores, y la desbordante sexualidad de la que hacía gala. Le gustaban las fiestas con amigos, las colecciones de caracoles, y las mujeres. Neruda consigue ser, en manos del excelente Pablo Larraín, un personaje valioso para el cine. Y uno de los valores de esta película reside en los climas, en la atmósfera, que recrea Larraín, así como en la ambientación de la década del 40.

Neruda fue un burgués con ideas comunistas, que se valió de sus contactos políticos para ser embajador o cónsul en distintos países del mundo. Esto no le quita ni un ápice de mérito a su grandiosa poesía. Larraín lo sabe pero va más allá y recurre a una superficción, sin abrir juicio alguno. La narración, en este sentido, habla por sí misma. La persecución transforma la biografía en un policial. Y refleja un intenso momento en la vida de Pablo Neruda.

Para Pablo Larraín (Oso de Plata en Berlín por “El club”), es una película “nerudiana” más que una biografía. Y, aún con voz en off y diálogos excesivos, surge la figura de Neruda menos conocida, aquél que fue extremadamente burgués en sus costumbres, aunque amó el comunismo y no soportó la última dictadura militar de su país, que le destrozó su casa en Santiago, La Chascona. Extravagante en la narración, Larraín capta el espíritu de Neruda con muchas secuencias que caen en la exageración. Mercedes Morán cumple con un rol magnífico y reparador al encarnar a Delia del Carril, la mujer que toleró las infidelidades de su amado esposo y que murió en la pobreza a los 104 años en Chile, país que adoptó.

Es una película loable, irreverente, que muestra la cara del Nobel de 1971 más desconocida (la que se descubre al visitar sus tres famosas casas en Chile). Aún con alegorías extremas, Larraín muestra a un Neruda más real, aquél que no se descubre en “Los versos del Capitán”.

Elsa Bragato

 

 

50 SOMBRAS MÁS OSCURAS

De James Foley. Con Dakota Johnson, Jamie Dornan, Kim Basinger, Eric Johnson, entre otros. Música de Danny Elfman. Duración: 118 minutos.

XXXXX – MORBO SIN EROTISMO

Frente a “50 sombras más oscuras” sentimos lo mismo que en la anterior, “50 sombras de Grey”: nada. O bien la exposición de sadomasoquismo con cierta complejidad de personajes, o sea, más caracteres que ingresan a la vida de “Anastasia Rose Steele”(Dakota Johnson) y “Christian Trevelyan Grey” (Jamie Dornan). Las ex del apuesto millonario entran a tallar en la historia.

Salvo esta complejidad, si es que lo es, estamos frente a una narración que exprime el morbo y, con la pátina de “film comercial prohibido para menores de 16 años”, James Foley da rienda suelta a la inexpresiva relación sexual de los protagonistas. Dakota Johnson lleva en sus genes la actuación pero el bello de Jamie Dornan mantiene su hierático rostro de modelo, al que no se le mueve un músculo. Frío como el guión mismo, o la dirección que Foley impone a secuencias que deberían hacer derretir a la platea.

Es la segunda película de la trilogía “50 sombras de Grey” escritas por la inglesa  E.J. James, faltando el estreno de la tercera película, o spin-off, de ésta, titulada “50 sombras liberadas”, ya en rodaje.

“Anastasia” vuelve a caer en las redes de “Grey” quien logró que la joven estudiante de literatura no pudiese olvidar la mezcla de sexo con masoquismo. Ese “bichito” le quedó en el alma, y, a pesar de que se trata de sexo sin compromiso, algo pasará en el alma del frío Grey. No mucho más.

Llama la atención el armado narrativo, que no sale de ese trucho minimalismo, por no decir ausencia de creatividad, para mostrar una historia en la que el sexo es el motor de diálogos y acciones, aunque se hayan buscado otras opciones. La falta de diálogos superadores es aplastante. En estos tiempos, la captación de la voluntad de una joven inexperta tiene leyes condenatorias, por lo que la intención de “captar” la ilusión de miles de jóvenes espectadoras es una forma poco digna de atraer al público. Ni clima ni “climax” ni actuaciones rescatable, ni erotismo. Es una película prescindible. Las entradas están caras.

Elsa Bragato

 

INTRUSOS (SHUT IN)

De Adam Schindler. Con Beth Riesgraf, Rory Culkin, Jack Kesy, entre otros, Música de Frederik Wiedmann. Duración: 90 minutos.

XXXXX- CLAUSTROFÓBICO ABURRIMIENTO

La película “Intrusos” está dividida en dos partes: la primera es la intrusión de tres forajidos en una mansión destartalada; su único fin es el robo de un dinero guardado por la dueña. La segunda parte, sumamente impredecible, es la decisiva reacción de esta mujer que padece de agorafobia desde hace diez años.

Con muchos elementos a entera disposición del terror, el realizador no supo congeniarlos, utilizarlos con profundidad y tino. En primer lugar, no desarrolló los personajes: los tres ladrones carecen de fuerza y de verdadera brutalidad, características que se mantienen durante toda la narración. Otro personaje, el del joven delivery de la comida, está desaprovechado, mostrándose con una exagerada languidez si bien es, de alguna manera, el “quid” o la llave para que suceda lo previsto en el guión. Solamente la protagonista, Anna, sostiene el suspenso de esta suerte de policial que intenta virar hacia el terror. Su padecimiento y luego su reacción la salvan de la endeblez que arrastra este thriller aburrido, aún con muertes y sangre, y la deplorable matanza a martillazos de un loro, inocente mascota. Aunque se haya hecho por computación, el hecho es deleznable e innecesario.

La falta de un ‘pathos’ agresivo en los forajidos, resultando así unos verdaderos papanatas, el giro del film mostrando a Anna con insólitos recursos para desalentar a intrusos y violadores, son el verdadero motivo de toda la narración. Existe un inexplicable derroche de elementos dramáticos que hubiesen otorgado realismo al drama en la mansión. El encierro, el “shut-in” del título en inglés es la trampa para el espectador más que para Anna o sus tontos ladronzuelos. Claustrofobia y aburrimiento, además de una gran frustración, son las sensaciones que tiene el espectador al salir de la sala: el terror prometido nunca apareció. Sin embargo, para el realizador Schindler se abre un mundo interesante laboral a partir de esta ópera prima. Sin duda, mejorará en las próximas producciones.

Carlos Pierre

 


JUEVES 2 DE FEBRERO DEL 2017.-
Con nueve estrenos el mes de febrero abre los cines nacionales. Entre ellos, films que van a los Oscars. También ha películas nacionales que se lanzan al mercado en forma directa.

“Cuatreros” es la última película de Agustina Cherri, una muy buena directora argentina de mano firme y temas difíciles. Aquí aborda el género documental. El estimado colega Horacio Bernades dijo en Página 12:
“Es un objeto anómalo e inspirado”
Decime qué se siente: la venganza” es una coproducción Argentina-Brasil, su director es el brasileño Fernando Frahia y retrata, a partir de la canción del Mundial 2014”, la rivalidad entre los hombres del hermano país y el nuestro por las mujeres y por el fútbol. Comedia ligera.
“XXX Reactivado" solo se da en supersalas, fue dirigida por DJ Caruso y su protagonista es Vin Diesel como “Xander Cage”. La colega norteamericana Jeannette Catsoulis expresó en The New York Times:
“Los personajes son solo excusas para las agitadas secuencias de acción”
“La idea de un lago”, de la argentina Milagros Mumenthaler, recorrió varios festivales con éxito. La crítica italiana Giorgia Del Don afirmó en CineEuropa:
“Mumenthaler es capaz de hablarnos con infinita sinceridad del complejo mundo interior de la mujer contemporánea”.
Finalmente llega “Bailarina”, animación de Eric Warin y Eric Summer, para todo público. Javier Cortigo, crítico de cine de Cinemanía, asevera que es
“Pieza delicadamente tallada, sencilla pero encantadora.”


SIN NADA QUE PERDER
De David Mackenzie. Con Jeff Bridges, Chris Pine, Ben Foster, entre otros. Guión de Taylor Sheridan. Fotografía de Giles Nuttgens. Música: Nick Cave, Warren Ellis. Duración: 102 minutos


XXXXX – DE LOS MEJORES FILMS DEL AÑO
El realizador escocés David Mackenzie encaró el film sobre un guión del afamado Taylor Sheridan (Sicario). En inglés se titula”Hell or high water”, frase popular que significa algo así como “pase lo que pase”, o el nuestro “vale todo”. Mackenzie se metió de lleno en la idiosincrasia de los texanos, en especial, del noreste de Nuevo México y oeste de Texas. Logró capturar con su cámara en esas almas tan singulares y viscerales, tan diferentes al resto de los estadounidenses. Tarea nada fácil.
Los protagonistas son dos hermanos ladrones: Tanner (Ben Foster), ex convicto, y Toby (Chris Pine), sin prontuario alguno, el “bueno”. Se dedican a robar bancos para poder mantener las tierras de su familia, que están por perder.
Es muy interesante el planteo narrativo de David Mackenzie: se ubican claramente dos temas: los hermanos que aman lucharán por la supervivencia económica y la usura de los bancos. “Quien le roba a un ladrón tiene cien años de perdón”, dice el adagio. El eje, el pivot de la historia, es el tercer personaje en cuestión, el jefe de los ‘rangers’, Marcus Hamilton quien está a punto de jubilarse. En este caso puntual añadimos que Jeff Bridges es injustamente olvidado en las premiaciones de Hollywood porque, tanto como protagonista como en calidad de actor secundario, da solidez, solvencia, verosimilitud, a cualquier personaje.
La película tiene enorme impacto, aún con un formato clásico pero con la fotografía de Giles Nuttgens que se derrama en las áridas llanuras de Texas, sembrada por cientos de excavadoras de petróleo. Jeff Bridges compone a un texano de pura cepa, rústico, rudo, y Ben Foster y Chris Pine están a la altura del gran actor por sus convincentes performances, amparados por el guión de Taylor Sheridan. Y es en este autor donde reside uno de los valores del film: los ladrones provocan empatía, y, aún con malas acciones, el espectador llega a quererlos. Por supuesto, la atinada dirección actoral de Mackenzie es otro punto a resaltar.
El film es arrollador, estremecedor, electrizante, dentro del formato del western, redescubriéndonos el desierto texano. Vale agregar que fue el territorio de los Comanches, nombre que significa “enemigo” o “aquéllos que luchan siempre contra mí”. O sea, para los comanches no hubo ni hay pueblo amigo alguno.
La rica atmósfera creada por la fotografía, la música folk (acompaña muy bien al personaje de Jeff Bridges, quien, como todos sabemos, tiene una banda folk con la que suele realizar giras por su país y hasta varios CD grabados), invita a que se viva emocionalmente toda la acción propuesta. Novena obra del escocés David Mackenzie, muestra su enorme capacidad para aunar un paisaje agreste, árido, como el texano, con personajes en los que convive la pureza de los sentimientos y la dureza de la acción como consecuencia de la vida misma. Perseguidor y perseguidos, o viceversa, se asiste a una puesta en escena que quiebra el espíritu, es a todo o nada, y es pase lo que pase. La película ha sido nominada a 4 Oscars. No deje de verla.
Carlos Pierre


MOONLIGHT (LUZ DE LUNA)
Guión y dirección Barry Jenkins. Con Mahershala Ali, Shariff Earp , Duan Sanderson, Naomie Harris, ente otros. Música: Nicholas Britell. Duración: 111 minutos.


XXXXX – CONMOVEDORA HISTORIA DE VIDA
Segundo film de Barry Jenkins, cuenta con un desarrollo de plena madurez y potencia expresiva. Ubicado en los años 80 y 90, “Luz de Luna” es un atrapante drama sobre la afroamericanidad y las elecciones de vida en una sociedad que aún discrimina. Ir de lo particular a lo general, convertir una historia personal en un mensaje general, universal, es el mérito mayor de Jenkins. Su aguda cámara refleja la problemática de un joven afroamericano gay pero no se queda en la negritud ni en la homosexualidad sino que expone, con grandiosa habilidad, temas que hoy están en el tapete de todas las sociedades, sin ser maniqueo. Nada es blanco o negro, los grises son los que ayudan a vivir. Y hay que lucharlos.
El protagonista es Chiron, afroamericano que vive en Miami. Padece de la incomprensión de su familia y la violencia de los chicos del barrio a lo largo de su niñez, adolescencia y adultez. La hostilidad social existe, persiste, y la maestría del guión y de la dirección van graduando el efecto dañino en su personalidad. Es aquí donde la narración muestra dos facetas estupendas confrontando la realidad lacerante y un profundo lirismo espiritual, haciendo honor al título: una luz de luna brillante en la oscuridad de la noche.
Es infrecuente que una película nos retrate de manera tan verosímil la identidad afroamericana, sin estereotipo alguno, que ha sido lo más frecuente hasta ahora. Aquí no hay facilismo visual ni tampoco un tratamiento ligero de un personaje acuciado por una lucha interior y otra social. Y se descubre, en este tratamiento exquisito de temas tan sensibles, una vida muy difícil que es capaz de evitar el abismo porque se hace coherente. Chiron enfrenta el hecho de ser afromaericano y su elección sexual. “Prima facie”, está condenado al bullying de todo tipo.
Es una narración maravillosamente sencilla y épica a la vez, crece en sentimientos que son manejados con realismo sutil. Y es en este planteo existencial donde logra Jenkins ese atributo primordial, el de la sutileza, el del trazo fino, que no pasó inadvertido. Chiron golpea el corazón por su tenacidad y por la búsqueda de su identidad.
Hollywood viene consagrando a su protagonista, Mahershala Ali, como el mejor actor del año, habiendo recibido el SAG awards y teniendo ya ocho nominaciones a los premios Oscars, nominaciones a los BAFTA, a los Independent Spirit Awards, entre otras premiaciones. Ali realiza una performance soberbia. La película en sí es una obra maestra, tallada hábilmente a partir de los conflictos que vive el personaje. “Luz de luna” posee desbordante sensibilidad. No deje de verla.
Carlos Pierre


TALENTOS OCULTOS
De Theodore Melfi. Con Taraji P. Henson, Octavia Spencer, Janelle Monae, Kevin Costner, Mahershala Ali, Kirsten Dunst, entre otros. Música de Benjamín Wallfisch, Pharreell Williams y Has Zimmer. Fotografía de Mandy Walker. Duración: 127 minutos.


XXXXX – GESTA HISTÓRICA DE TRES MUJERES
Hollywood se había olvidado de sus actores afroamericanos hace dos años. Y, luego de feroces críticas, revirtió la situación de maneja más que elocuente. Los elencos que participan este año de una gran cantidad de películas, muchas de ellas nominadas a los Oscars, tienen protagonistas afroamericanos. Es el caso de “Talentos ocultos”, que nos descubre la biografía de tres científicas afroamericanas brillantes quienes fueron fundamentales con sus cálculos científicos para que la NASA pudiera empatar la carrera espacial con la entonces Unión Soviética. Se trata de “Katherine Johnson” (maravillosos 98 años), “Dorothy Vaughan” (1910-2008) y “Mary Jackson” (1921-2005), encarnadas por Taraji P. Henson, Octavia Vaughan y Janelle Monae, respectivamente. Recordemos que el elenco de este film, que incluye una participación del también ganador Mahershala Alí en rol secundario, es uno de los tres grandes ganadores de los SAG Awards con actores afroamericanos: Denzel Washington por “Fences” y Viola Davis por el mismo film en rol secundario.
La película es clásica, una estructura narrativa directa, llana, con los inserts de films de la época desde discursos del presidente John F. Kennedy, hasta otros que incluyen la lucha de los afroamericanos en la década del 60. La ubicación temporal es 1961 en una de las varias sedes de la NASA en los Estados Unidos: NASA Langley Research, ubicada en el estado de Virginia. Tres notables matemáticas afro, mujeres jóvenes, algunas con hijos, se presentan en la NASA y dejan boquiabiertos al director del equipo matemático, “Al Harrison”, encarnado por un siempre notable Kevin Costner. Cada una de ellas está formando parte de un equipo de matemáticos que deben encontrarle la vuelta para que los lanzamientos de los cohetes no sean fracasos y ganarle o empatarle a la Unión Soviética que ya envió a Yuri Gagarin al espacio, luego de su Sputnik y la perra Laika que se perdieron en el cosmos.
Si bien hay situaciones previsibles, las historias de estas tres mujeres acapara la atención. Son matemáticas, enfrentan discriminaciones de todo tipo (no poder acceder al baño de mujeres blancas y tener que caminar 800 metros para encontrar el destinado a las “negras”). Sin embargo, el escándalo en sí mismo fue la inteligencia de cada una de ellas que, con los años, pasaron a ocupar cargos altísimos en la NASA. ¿”Negros” con inteligencia y sagacidad mayores a la de los blancos? He aquí la cuestión.
La recreación de la época es fantástica por lo fidedigna, así como los parámetros culturales de entonces también, desde aquella primera televisión en blanco y negro hasta las primeras radios a pila, invención que asombró. El vestuario y las situaciones también corresponden a un riguroso trabajo de investigación. El “combo” es perfecto, interesante, atractivo, con un muy buen mensaje, excelentes actuaciones y repara un olvido histórico inaceptable.
Elsa Bragato


LA RAZÓN DE ESTAR CONTIGO
De Lasse Hallstrom. Con Dennis Quaid, Britt Robertoson, KJ Apa, Peggy Lipton, Juilet Rylance, Luke Kirby, entre otros. Música de Rachel Portman. Fotografía de Terry Stacey. Duración: 120 minutos.


XXXXX – PARA LAGRIMEAR…
Las historias con perros siempre conmueven, hacen llorar, recuerdan a las mascotas queridas. “La razón de estar contigo”, o “El objetivo de un perro”, tal la traducción literal del inglés, no escapa a este denominador común. Tampoco es el desastre que se anunció desde la prensa extranjera ni hay un maltrato a los caninos. En todo caso, hubo alguna secuencia de riesgo que los pichichos muy bien entrenados sacaron a flote con perfección. Está basada en la novela homónima del escritor y periodista W. Bruce Cameron, su mayor éxito literario.El subtítulo es “Una novela para humanos”, y tanto su historia como el film dan cuenta del por qué.
Estamos frente a la historia de Beigley, un cachorro que prontamente pasa al cielo de las mascotas, un golpe bajo que no se ve pero que se siente en el corazón. Sin embargo, renace en varios perritos más, de diferentes razas pero sin hacer hincapié en que los perros deben tener pedigree o se simplemente ser raza perro. El alma de Baigley sobrevive, y en esto, si queremos darle profundidad a esta película del siempre cuestionado Lasse Hallstrom (recordamos su hermosa comedia “Chocolat”, 2000, entre otras): existe la teoría de la reencarnación de las almas, a las que se les atribuye siete vidas para llegar a su perfección. Hasta Will Smith tomó el tema en justamente el film “Siete almas” (lamentable…).
En estas reencarnaciones, Baigley va recibiendo diferentes nombres por las diferentes familias que lo van adoptando, pero no olvida quién es, sorteando las dificultades de conocer a familias y circunstancias disímiles. El alma recuerda todo lo bueno y lo malo y ésta es una razón kármica aceptada por muchos. La novedad estriba en que también se suma a las personas no humanas como poseedoras de esta condición. En este caso, los perros.
El relato de Hallstrom es prolijo, clásico, y no ofrece secuencias de mal gusto aunque sí algunas muy tristes donde el lagrimón no se hace esperar. Hay un tono entre triste y dulce, como la vida misma, y buenas perfomances, rescatándose a una figura emblemática como Dennis Quaid. Las mujeres de la película conforman un elenco muy afiatado: Peggy Lypton, Jiliet Rylance, Britt Robertson, Gabrielle Rose, como las principales. Y se destaca un joven actor con futuro: K.J. Apa como Ethan (Dennis Quaid compone al Ethan maduro), el pequeño que adopta a Bailey por primera vez. La voz de los pichichos está a cargo de Josh Gad; es la única voz en off que nos cuenta en primera persona las vivencias de “Bailey” a través de sus distintos cuerpos. Conmovedora, agradable, familiar.
Elsa Bragato

 

JUEVES 26 DE ENERO DEL 2017.-

Hay siete estrenos en esta última semana de enero. Incluyen tres películas nacionales, entre ellas, “La valija de Benavídez”, de Laura Casabe, con Norma Aleandro, Jorge Marrale, y un gran elenco: se trata de una comedia negra basada en un cuento de Samanta Schweblin (Foto de portada: Julián Merlo). Y también llega a las pantallas el documental “Pueblo verde”, de Sebastián Jours, algo así como una “road movie”, documental en relatos de vida.



LA LA LAND, UNA HISTORIA DE AMOR (LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS)

Guión y dirección Damien Chazelle. Con Ryan Gosling, Emma Stone, J. k. Simmons, Finn Wittrock, Rosemarie De Witt, John Legend, entre otros. Música de Justin Hurwitz. Duración: 128 minutos.

xxxxx. CARTA DE AMOR AL MUSICAL

El segundo film musical del joven realizador Demian Chazelle es un verdadero atrevimiento por elegir la música esencial americana, el jazz, unida a una historia de amor y a la danza. Gloriosos ejemplos hay como Fred Astaire y Ginger Rogers o Gene Kelly, ejemplos jamás superados. Chazelle había dado su puntapié inicial con “Whiplash”, sorprendente historia de un estudiante de batería, donde aportó datos de su propia vida.

El título del film alude a LA , abreviatura de Los Angeles, y a LAND, tierra. No fue fácil concretar la película, en principio, por el género musical que no le fue aceptado durante mucho tiempo por las productoras. Chazelle explicó que la idea (anterior a la autobiográfica “Whiplash”) fue concebida cuando estudiaba en Harvard junto con su compañero Justin Hurwitz; tiempo después Hurwitz terminó siendo el compositor de la banda sonora. Y otro gran obstáculo fue la férrea convicción de Chazelle de no aceptar que protagonista encarnara a un roquero. Exigió siempre el personaje de un músico de jazz, piedra basal del proyecto. Y, como una curiosidad que hace a la calidad, rodó en 35 mm y en un muy moderno Cinemascope, como en los viejos tiempos. Sin duda, Chazelle tuvo razón en sus exigencias porque acaba de conseguir 14 nominaciones a los premios Oscar, igualando a “Titanic”.

Es una historia con recuerdos musicales que, en este tercer milenio, son hallazgos narrativos: desde la pareja protagónica, Ryan Gosling y Emma Stone, con una química formidable que ilumina la pantalla, hasta el juego entre lo viejo y lo nuevo, la música, las canciones, los bailes, la admirable fotografía de Linus Sandgren, el jazz, la tácita alusión a films como Cantando bajo la lluvia, Un americano en París, Sombrero de copa, y el sobrevuelo de los Astaire, Rogers y Kelly, que mencionamos al comienzo, como guardianes de los mejores musicales de Hollywood ( barrio de Los Angeles ).

La historia refleja vívidamente la lucha de los jóvenes músicos, en este caso, un pianista de jazz (Ryan Gosling).: tocar en locales pequeños mientras se sueña con un lugar propio para revivir el jazz. Emma Stone es la aspirante a actriz que trabaja como camarera en un bar sin suerte en los castings. Ambos se enamoran mientras las aspiraciones individuales corren por caminos diferentes que pueden quebrar el equilibrio entre el arte y el amor.

Si bien ni Ryan Gosling ni Emma Stone son eximios bailarines, tienen la juventud y el espíritu para hacerlo en forma más que digna. A nivel musical, esta encomiable película de Demián Chazelle fue cuestionada por no tener un “leit motiv”. No es así: hay una canción muy bella titulada “City of Stars”, que emociona al espectador y que es la guía melódica de la narración. El clima, la historia en sí, las actuaciones, así como la habilidad técnica del realizador, confirman que Demian Chazelle es uno de los jóvenes directores con capacidad para devolverle al género musical el esplendor que supo tener. Tradicional y no convencional, “La La Land” tiene magia, dulzura, e inteligencia. Chapeau!

Carlos Pierre


UN MONSTRUO VIENE A VERME

De Juan Antonio Bayona. Con Liam Neeson, Felicity Jones, Sigourney Weaver, Lewis MacDougall, Geraldine Chaplin, Tom Holland, entre otros. Música de Fernando Velázquez. Duración: 108 minutos. España-Estados Unidos.

xxxxx- ALERTA: LAGRIMÓN FÁCIL

Este film cierra la trilogía de Juan Antonio Bayona sobre la relación madre-hijo, que inició con “El orfanato” y continuó con “Lo imposible”. Será la fantasía, en este caso las tres fábulas en boca de un monstruo, la que ayudará a un niño a sobrellevar la enfermedad terminal de su madre.

Basada en la novela de Patrick Ness “A monster calls” de 2011, quien realizó también el guión de la película, cuenta la historia de un arbóreo monstruo (voz de Liam Neeson y captura de movimiento del actor Tom Holland) que se convierte en sostén esencial de un niño de 12 años, Connor (Lewis MacDougall). La separación de sus padres lo transforma en el hombre de la casa, ayudando a su madre (Felicity Jones) a enfrentar un cáncer terminal. Solo con el sostén del monstruo va sobrellevando los miedos, las pérdidas, lo irremediable. Fantasía, cuentos de hadas e historias imaginarias, chocan con la fría y calculadora abuela (Sigourney Weaver) y el acoso despiadado de sus compañeros de colegio.

La mesa está puesta, lista, para el lagrimón fácil. No obstante, la técnica narrativa de Bayona y su creatividad permiten aligerar el dramón con la preponderancia de la técnica al recrear animaciones en acuarela relativas a las tres leyendas. Surgen elementos conspirativos tales como la letanía argumental y los pasos consabidos hacia la sensiblería.

El joven Lewis MacDougall se carga al hombro el protagonismo con acierto, secundado por Felicity Jones, quien encarna a la madre con cáncer. También aparece Geraldine Chaplin como la directora del colegio (una actriz fetiche de Bayona), y Sigourney Weaver. Solvente y, por lo visto, acostumbrada a los monstruos cinematográficos.

Liam Neeson y Tom Holland, uno por la voz y el otro por la actuación, contribuyen con eficacia a darle vida al monstruo arbóreo. Es ese ser tan extraño el que más empatía genera en el espectador, al que le espera un instintivo llanto, bien pergeñado por Bayona y su equipo. No obstante, se deja ver.

Carlos Pierre



VIVIR DE NOCHE

De Ben Affleck. Con Ben Affleck, Elle Fanning, Sienna Miller, Zoe Saldana, Chris Cooper, Brendan Gleeson, entre otros. Música de Harry Gregson-Williams. Producción: Leonardo Di Caprio, Jennifer Davisson, Ben Afflek, Jennifer Todd. Duración: 128 minutos.

xxxxx- SIN PASIÓN DELICTIVA

Ben Affleck es el ganador del Oscar por “Argo”, gran película basada en un hecho real, con mucha acción. En este caso, el actor y director toma por segunda vez una novela de Dennis Lehane (la anterior fue “Gone Baby Gone”sin olvidarnos de “Atracción peligrosa”) para llevar al cine. Con narración en off, Affleck nos ubica en la primera guerra mundial en la que su personaje(Joe Coughlin) lucha, y las marcas en el alma que le quedan. No volvió hecho un santo sino un forajido. Y se une a las mafia irlandesa de Boston de la década del 20, aunque su padre (un notable Brendan Gleeson) sea un oficial de alto rango de la policía de la ciudad. Asesinatos y un amor prohibido: la novia del capomafia “Alberto White” (Robert Glenister), la bella alocada “Emma” (Sienna Miller) lo llevan a un camino sin salida. Abandona la ciudad y se une a la mafia italiana de la ciudad de Tampa (Florida) que capitanea “Maso Pescatore” (Remo Girone).

La recreación de la época de los años 20 y luego de la Ley Seca es impecable, contando con la fotografía de Robert Richardson, colaborador de Oliver Stone y Quentin Tarantino, entre otros realizadores. La atmosfera oscura y definida es también otro logro de la película así como las balaceras, las destrucciones de edificios, y las persecuciones automovilísticas.

El “pero” de la película está en la pureza estilística de Ben Affleck que termina por alisar a su personaje. “Joe” aquí es un niño grande, de casi dos metros, que no tiene nervio o pathos delictivo. Es la recreación de algún gangster, pero sin espíritu para serlo. La narración transita por una intensidad que no termina de explotar aunque las escenas de luchas estén magníficamente coreografiadas y los tiros hagan saltar de la butaca.

La banda sonora de Harry Gregson-Williams, compositor inglés que llegó a Hollywood por el gran Hans Zimmer, tiene una fuerza arrolladora pero justa, atinada, consecuente con la historia. Es decir, aquí los violines no suenan, y sí está la fuerza de la percusión de manera preponderante.

La película de Ben Affleck es interesante, bien realizada, y hace honor al género pero tiene una pasión delictiva pasteurizada. Pero… se puede ver. Producción y esfuerzo están al servicio de una historia de aquéllas, las de antes.

Elsa Bragato



RESIDENT EVIL, CAPÍTULO FINAL

De Paul W. S. Anderson. Con Milla Jovovich, Ali Larter, Shwn Roberts, Fraser James, Rola, Ruby Rose, entre otros. Fotografía de Glen MacPherson. Música de Tomandandy y Bassnectar. Duración: 110 minutos.

XXXXX. ROAD MOVIE ESPELUZNANTE

Llega el capítulo final de la saga “Resident Evil”, que comenzó en el 2002 con la dirección de Paul W. S. Anderson, a cargo de las tres finales también. Todas parten de la serie de videojuegos del mismo nombre, resultando una franquicia taquillera. Si bien ninguna de las películas sigue a pie juntillas las secuencias del video juego, se ha tomado la esencia de las mismas dentro de la recreación similar del ambiente.

Milla Jovovich es la heroína en el papel de “Alice”. La Humanidad está devastada por el Virus T. Quedan pocos sobrevivientes que no sean zombies. Tras una persecución que dura los 20 minutos iniciales del film, llega a una Washington en ruinas. Son notables los logros de la computación y estremece el resultado al que puede llegar el ser humano. Perseguida por la corporación Umbrella, debe llegar a Raccoon City para obtener el Antivirus T de manos de uno de los asesinos de su padre.

Los zombies, muertos vivos, persiguen en masa a cualquier sobreviviente sin virus: son su alimento perfecto. De allí que Anderson no ahorra estas escenas, muchas veces con virajes en el color que colaboran en la creación de una atmósfera siniestra. Hay que sobrevivir a estos ataques, aunque Alice sabe que tiene inoculado el virus T y esparcir el Antivirus T salvará a la Humanidad pero terminará con su vida.

Cada 10 minutos de reorganización de Alice y sus amigos para contraatacar, vuelven las escalofriantes escenas de luchas, que incluyen caminos tortuosos como playas de estacionamiento plagadas de muertos-vivos colgando de ganchos o un estremecedor y espeluznante ventilador de aspas gigantescas que succiona y tritura a objetos y seres humanos. Llegar al corazón del laboratorio es una “road movie de terror”.

Bien dosificada la narración, con un estilo muy determinado basado en tantos minutos de acción y tantos otros de intensa calma, este final de la saga conforma a sus seguidores. Tiene todo y más, desde los personajes que se conocieron en el 2002 hasta el final como debe ser. Para fanáticos del terror en la ciencia ficción.

Nota de Redacción: los films anteriores son “Resident Evil”, 2002; “Resident Evil, Apocalipsis” 2004; “Resident Evil, Extinción”, 2007; “Resident Evil, ultratumba”, 2010; y “Resident Evil, venganza”, 2012.

Elsa Bragato



VAPOR

Guión y dirección Mariano Goldgrob. Con Julia Martínez Rubio, Julián Calviño, entre otros. Música: Diego Petrecolla y Martín Garrido Duración: 78 minutos.

XXXXX. INTENTONA QUE PROMETE

Mariano Goldgrob quiso crear una historia de amor, pequeña y fugaz tal vez, y sintió una iluminación, un chasquido espiritual, para encarar el guion de este primer largometraje. Sin originalidad, buscó las razones amorosas de un hombre y una mujer.

Dos ex amantes se encuentran en el velatorio de la madre de ella (Julia Martínez Rubio). La aparición en escena de él (los personajes no tienen nombre propio, son “él” y “ella”) está desencajada de la narración, es sorpresiva. Y es uno de los primeros traspiés del film. La desolación de la circunstancia que enfrentan los lleva a recorrer la ciudad nocturna, en un verano sumamente cálido.

Transitan la soledad de la noche, peregrinan por bares y cervezas, y vuelven a amarse cometiendo (al menos uno de los personajes) una flagrante infidelidad. Caminan, caminan, ella canta una canción, van en subte y colectivos llegando al cementerio de día. Son dos seres anónimos, cargados de indecisiones, deseos y frustraciones, pasajeros fugaces de un pasado amoroso.

Es inevitable recordar la trilogía “Before” de Richard Linklater: “Antes del amanecer”, “Antes del atardecer” y “Antes del anochecer”, elaboradas en un lapso de 19 años (la última fue en el 2013) donde la dialéctica y el amor fueron de la mano. En el caso de Mariano Goldgrob no ocurre lo mismo si bien el guion tuvo puntos muy a favor a desarrollar y, como suele suceder en el cine nacional, se refieren a los diálogos y la oportunidad de los mismos. La película recibió el premio a la Innovación Artística del BAFICI 2016. Para nosotros, Goldgrob tiene todos los atributos para descollar como realizador, solo debe hacer unos pasitos más para tocar el corazón del espectador. Esto fue tan solo “vapor”. Careció de solidificación.

Carlos Pierre
 

JUEVES 19 DE ENERO DEL 2017.-


Seis estrenos llegan a los cines nacionales. Entre ellos, la muy valorada animación “Moana”, de la factoría Disney, la número 56 luego de Zootopia, una de las favoritas para los Oscars. Además, hay dos nacionales que se presentan tímidamente, sin mayor difusión: “Línea de 4”, de Diego Bliffeld y Nicolás Diodovich, filmada entre 4 paredes y con 4 personajes femeninos, y finalmente la ficción “Interludio”, de Nadia Benedicto.


NIEVE NEGRA
Guión y dirección Martín Hodara. Con Ricardo Darín, Leonardo Sbaraglia, Laia Costa, Dolores Fonzi, Federico Luppi, entre otros. Música de Zacarías de la Riva. Duración: 87 minutos. Coproducción Argentina-España


BUENA. DARÍN-SBARAGLIA, DUELO ACTORAL


 recordada “Nueve reinas” y “El aura”, expone un fuerte relato dramático de apretado suspenso, desgranando a cuentagotas el nudo central narrativo. Es una hora y media de estar en vilo, sobre una nieve blanca que es negra por los oscuros y sombríos sucesos que ocurrieron en el invierno de l978, en la Patagonia.
Muere el hijo de una familia en un accidente de caza y culpan a Salvador (Ricardo Darín). Este acontecimiento terrible lo afecta transformándose en un hombre retraído, peligroso y maleducado. Sabrina (Dolores Fonzi), su hermana menor, también padece las consecuencias del trágico hecho, presuntamente cubierto u oculto por las nevadas de los años pasados. Si bien la presencia de un actor como Ricardo Darín hace pensar en su protagonismo absoluto, no ocurre así en este film: Leonardo Sbaraglia ocupa ese lugar, como “Marcos”, su otro hermano, quien llega a visitarlo con su esposa “Laura” desde España (la ascendente Laia Costa) con dos ideas para llevar a cabo: una de ellas, vender el terreno heredado de su padre y enterrar las cenizas de éste en el bosque. Pero está su hermano “Salvador” (Darín).
Los enfrentamientos, los secretos familiares, los celos, el resquemor por un pasado que se avizora y un presente teñido de mentiras y codicias van generando una tensión argumental que, en principio, no es develada aunque en poco más de cinco minutos Hodara revela el secreto familiar profundo dejándole poco trabajo al espectador. Es aquí, en medio de un paraje inaccesible y solitario, donde los roles de víctima y victimario se trastocan una y otra vez, creando intenso suspenso. Hermetismo, cuentagotas, y la aparición breve de Federico Luppi como el amigo del padre fallecido, conforman un elenco de notables de la escena nacional, demasiado contenidos por la dirección actoral. Es un complicado juego de naipes donde cada personaje se reserva una carta salvadora sobre el suceso luctuoso ocurrido tiempo atrás.
Esta coproducción argentina-española fue filmada en los Pirineos Catalanes y Andorra (España), completándose el rodaje en Buenos Aires, en una cabaña con gigantografías de fondos y nieve artificial. Ciertamente, el frío del invierno nevado es mucho, mortificante, y se trasunta al espectador porque, aunque hay una buena mano del realizador, la historia no toca el corazón.
Siendo la primera vez que Ricardo Darín y Leonardo Sbaraglia comparten protagónicos (en “Relatos Salvajes” tuvieron esqueches diferentes), ambos son vasos comunicantes que se equilibran y se complementan. En algún momento, Leonardo Sbaraglia resulta ser el protagonista y Ricardo Darín, quien compone a la contrafigura. En definitiva es un duelo actoral que el cine nacional merecía tener.
Destacamos la fotografía de Amau Valls Colomer, deslumbrante que funciona como un personaje más al iluminar el oscuro drama en parajes desoladores. La música incidental es escasa compensada por un trabajo de sonido que a veces resulta excesivo. Es una historia complicada, intrincada, que obliga a mantener la atención en forma constante. Martín Hodara logra una película muy bien realizada con un elenco extraordinario pero no consigue movilizar los sentimientos. El thriller está.
Carlos Pierre


ES SOLO EL FIN DEL MUNDO
Guión y dirección Xavier Dolan. Con Gaspard Ulliel, Marion Cotillard, Vincent Cassel, Nathalie Baye, Léa Seydoux, entre otros.Basado en la novela de Jean-Luc Lagarce. Música de Gabriel Yared. Duración: 95 minutos. Coproducción Canadá-Francia (Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes yen el Festival de Hamburgo 2016) .


MUY BUENA. CUANDO LA VIDA SE NOS VA


El realizador Xavier Dolan (seis películas, entre ellas “Mommy”, 2014) es dueño de un estilo de gran despliegue visual, exuberante y sensual, donde la fotografía, el encuadre y las tomas, son fundamentales para lograr el envase estético que desea.
Dolan se basa textualmente en la obra de Jean-Luc Lagarce, fallecido en 1995, logrando un film teatral. La historia se centra en un joven escritor, homosexual, que regresa a la casa materna tras 12 años de ausencia. “Louis” (Gaspard Ulliel). Retraído, de escasa comunicación con su familia, padece una enfermedad terminal y quiere despedirse de los suyos.
La impronta teatral está dada por los diálogos de a dos personajes, los primeros planos, la soledad del personaje que cavila sobre su destino. “Louis” mantiene charlas con su cuñada (Marion Cotillard), con su hermana (Léa Seydoux), su hermano mayor (Vincent Cassel), y su madre Nathalie Baye). Muchos años sin visitarlos, una partida que conmocionó a todos, dan lugar a velados reproches. El drama de “Louis” queda marginado siendo sus seres queridos quienes se apoderan del protagonismo, enfermos como están de una histeria desbordante por la lejanía del hijo que nunca terminaron de aceptar: dos realidades afectivas se enfrentan. El jardín de la casa y un paseo en coche son los únicos dos exteriores del film.
En este sentido, el clima que logra Dolan es perfecto: mantener al público dentro de una asfixiante atmósfera, apoyado en la fotografía (André Turpin) de sensualidad irresistible, mágica, con una fruición especial en tomas de los elementos que hacen a la vida cotidiana de la familia.
El elenco estelar elegido por el realizador tiene duelos actorales de gran nivel, compiten unos con otros, logrando una cohesión dramática y brillante a la vez. Hay, también, una sinceridad extrema en los diálogos, dolorosa, punzante, así como metáforas fotográficas relevantes sobre la fugacidad del tiempo: por ejemplo, el reloj cucú y su pájaro que escapa enloquecido. La finitud de la vida y cierto dejo existencialista muy francés en los diálogos, conforman la urdimbre del drama.
La narración tiene notables logros técnicos, aunque se queda más en los efectos visuales que en el desarrollo de los personajes. Hay dos problemáticas: la de “Louis” y la de su familia. Resulta una historia perturbadora.
Carlos Pierre


ASSASSIN’S CREED
De Jones Kamapola. Con Michael Fassbender, Marion Cotillard, Michael K. Williams, Jeremy Irons, Brendan Gleeson, entre otros. Fotografía de Adam Arkapaw, Música de Jed Kurzel. Basada en “Assassin’s Creed” de Ubosoft. Duración: 115 minutos. Coproducción Estados Unidos-Francia.


REGULAR. REGRESO A LA EDAD MEDIA


Si no se frecuentaron los videojuegos “Assassin’s Creed”, la película de Jones Kamapola ofrece desafíos de información al espectador novato en el tema. Primero, hay que explicar que “El credo de los Asesinos” es una orden de Oriente Medio, rama de la religión chií-ismaelita. El nombre de “asesinos” proviene del árabe “hashshashin” o fumadores de “hashís”. Ubicados en Irán y Siria aunque con sede en El Cairo, tuvieron (y tienen) reglas a seguir estrictas como pelear por la libertad de la humanidad y desterrar a reyes, califas, presidentes, que quieran dominarla. La muerte y el degollamiento son los métodos empleados. Asimismo fueron enemigos acérrimos de Los Templarios, los caballeros (clérigos- soldados) que cuidaban el Templo de Salomón y que llegaron a ser más importantes que el Papa mismo por lo que fueron exterminados luego de la primera cruzada.
“Callum Lynch” (Michael Fassbender) es un criminal que, en el momento de ser ejecutado, obtiene una segunda oportunidad de vida. La sociedad “Abstergo” lo necesita dado que es el último representando vivo de los “Assassin’s Creed” y han perfeccionado su proyecto “Animus” por el que inducen a una brutal regresión y se logra saber exactamente lo que pasó. La persona, en este caso “Callum”, que es llevada a la tremenda aparatología revive los recuerdos en acciones que toma y no en un simple ensueño. Hay flashbacks puntuales muy interesantes, aparece Marion Cotillard (la estrella de esta semana en el cine) en el papel de una médica que le explica donde está y qué pasará con él. De manera involuntaria, “Callum” es llevado a la máquina de la regresión (monstruosa, con enormes brazos mecánicos). Las sesiones se repiten una y otra vez, y “Callum” termina por ser voluntario del sistema.
Las luchas con los Templarios, siendo “Callum” el último representante del “Credo de los asesinos”, llegan en secuencias muy fuertes pero que no despegan jamás de la violencia, de la máquina de regresión, de las luchas cruentas y asesinatos. Ahí se mantiene la acción que, finalmente, aburre por su medianía narrativa.
Marion Cotillard no se luce, ni tampoco Jeremy Irons. Michael Fassbende rmuestra su trabajado físico pero no es un rol donde pueda demostrar su capacidad actoral. Solo sus músculos al servicio de un videojuego trasladado al cine, primer paso de lo que se intuye como una saga.
Elsa Bragato

 

JUEVES 5 DE ENERO DEL 2017.-

Con nueve estrenos de buen nivel se inicia el año en novedades fílmicas en todo el país. Entre ellas, la animación “Sing, ¡ven y canta!”. De Garth Jennings, que nos cuenta la vida del koala “Buster Moon”. El usuario Castillero, de FilmAffinity, España, le puso 9 puntos sobre 10 y dijo lo siguiente: “Para mí la mejor película de animación de los últimos años...... y sí, tú también sonreirás sin querer cuando empiece a sonar la canción que te gusta”.



PASAJEROS

De Morten Tyldum. Con Jennifer Lawrence, Chris Pratt, Michael Sheen, Andy García, Vince Foster, entre otros. Música de Thomas Newman, Fotografía de Rodrigo Prieto. Duración: 116 minutos.



BUENA. CHIQUILINADAS EN EL COSMOS

Cuesta creer que este film de ciencia ficción y romance haya sido filmada por el director noruego Morten Tyldum, el mismo de la notable “El código enigma”. Ni siquiera la oscarizada Jennifer Lawrence logra superar la medianía de un guion que termina siendo en una catástrofe de romanticismo sensiblero.

La calificación de “buena” es por la producción y lo que se ve en pantalla: la fotografía de Rodrigo Prieto, el mismo de films notables como “Argo” y “El lobo de Wall Street”. El cosmos, tal como lo pinta Prieto, es de una maravillosa espectacularidad. Hay una belleza extrema al ubicar una pileta de natación dentro de la estilizada nave espacial sobre una ventana que da a la Vía Láctea. Superlativa belleza espacial. De ahí en más, todo irá haciendo agua de a poco.

La película comienza mostrando la nave espacial con piloto automático y va hacia el planeta Homestead II trasladando a seres humanos que se mantienen con vida bajo hibernación: 252 miembros de tripulación y 5000 humanos voluntarios. Son unos 40 minutos de éxtasis espacial. Hasta que un meteorito produce una falla y se despierta “Jim Preston” (el bonito Chris Pratt). Aquí comienza la consabida historia del hombre solo en una isla, ahora en el cosmos. La soledad carcome al bueno de “Jim” y encuentra refugio en los tragos del barman “Arthur” (Michael Sheen), un seudohumano “armado” sobre un robot. De alguna manera, que no queremos contar, aparece “Aurora Lane” (Jennifer Lawrence) y la ciencia ficción propuesta pasa a ser una historia de amor edulcorada, con enojos, celos, sexo, cócteles, y hasta pedido de casamiento. Muy en el fondo queda el buen mensaje de cuidar la tierra y su ecosistema. Son 90 años de viaje por lo que surge inevitablemente el tema de la finitud de la existencia y de cómo vivir este “rato” de vida que se tiene.

El guion desbarranca abruptamente. Jennifer Lawrence compone a una chica caprichosa y tonta, muy lejos de sus notables papeles, mientras que Chris Pratt (Jurassic World, Los siete magníficos) no tiene fuerza dramática alguna. Visualmente, es un gran espectáculo. A nivel historia, tiene muchos momentos de supina tontería.

Elsa Bragato



HASTA EL ULTIMO HOMBRE (HACKSAW RIDGE)

De Mel Gibson. Con Andrew Garfield, Vince Vaughn, Hugo Weaving, Teresa Palmer, Sam Worthington, entre otros. Música: Rupert Gregson-Williams. Fotografía: Simon Duggan. Duración: l3l minutos.

EXCELENTE. OBRA CUMBRE DE MEL GIBSON

Después de diez años en los que los escándalos de violencia, el alcoholismo, el antisemitismo, lo mantuvieron alejado del cine, el australiano Mel Gibson mantiene intactas sus creencias cristianas, su personal y aferrado manejo del espíritu antibelicista que lo nutre. Como muestras de este notable talento para crear la ficción-realidad, basten mencionar “La pasión de Cristo” y “Corazón Valiente”. Regresa con toda su creatividad en “Hasta el último hombre”, basado en la vida de Desmond Doss encarnado por el actor Arthur Garfield, biopic plena de heroísmo y fe inquebrantables que surge de la segunda guerra mundial, específicamente en la batalla de Okinawa, risco empinado en cuyo interior estuvieron atrincheradas las tropas de Japón.

El fiim puede dividirse en tres partes: la primera, retrata la niñez de nuestro héroe, Desmond Doss, su vida difícil en Virginia con un padre alcohólico que había combatido en la primera guerra mundial llevándose todos los honores. Hombre brutal que volcaba el horror de lo vivido en su esposa y sus dos hijos. Desmond tomó un arma para matarlo el día de una brutal agresión a su madre, y esto lo marcó para siempre, prometiéndose que jamás volvería a empuñar una. Como adolescente, con la segunda guerra ya en curso, donó sangre enamorándose de la enfermera que luego sería su esposa. Este amor y el dolor de la guerra lo llevaron a recibirse de médico (este hecho es el único no detallado por Mel Gibson).

La segunda parte es su alistamiento en el ejército para combatir pero sin portar arma. Quería salvar vidas con coraje y medicina. La actitud de no querer “matar al enemigo” le generó agresiones de los otros combatientes y superiores, siendo tildado como cobarde y sometido a un juicio marcial.

La tercera parte, ya liberado, se desarrolla en el frente de batalla. Mel Gibson muestra sin tapujos el horror de la guerra. El batallón de nuestro héroe rdebía tomar un risco muy empinado, en cuya extendida cima estaban apostados los japoneses, obstinados en la lucha ante la cercanía de la derrota. La ascensión de esa suerte de acantilado le permite a Mel Gibson mostrar la brutalidad de la guerra, las mutilaciones, la muerte de los soldados. Por un lado, los norteamericanos tratando de encontrar a los pertrechados y escondidos japoneses, y por el otro, las fantasmagóricas irrupciones japonesas. Luchas cuerpo a cuerpo, lanzallamas, ametralladoras, en apabullantes secuencias. Desmondo Doss logró salvar a 75 soldados heridos, sin armas, arriesgando su propia vida.

Estamos ante un film ejemplar, de postproducción, montaje, edición, de altísimo nivel, con fotografía de Simon Duggan estremecedora e imponente. Nacido en Nueva Zelanda, se amoldó al trabajo de Gibson destacando los storyboards de las batallas que el director realizó para esta película. Duggan explicó que las escenas de batallas se dividieron en tres secciones: el asalto al risco, la utilización del color en la fotografía, decolorándola, o bien, en una tercera etapa, virándola al blanco y negro. Asimismo, Gibson retomó la misma técnica que en “La pasión de Cristo” al teñir el rostro del protagonista con agua y tinte de sangre. Los “shots” o fotografías de cada escena se hicieron muy puntualmente para lograr dramatismo y realismo al mismo tiempo.



Por sobre la técnica y el sentido estético de Mel Gibson y de su fotógrafo Duggan, la película emociona profundamente, sobresalta, perturba por el realismo logrado, trasuntando –y esto es lo curioso y maravilloso a la vez- un altísimo grado de espiritualidad y de heroísmo. El horror que Mel Gibson nos muestra es para que se tome conciencia de lo contrario: no más guerras. Añadimos que Desmond Doss, héroe real del film, fue el primer “objetor conciencia” (quien se niega, especialmente en el servicio militar, a realizar acciones por sus convicciones religiosas) en recibir la Medalla de Honor del Congreso norteamericano (recordemos a Muhamad Alí, quien se negó a pelear en Vietnam, siendo encarcelado).

Contundente regreso de Mel Gibson quien mantiene intactas sus virtudes cinematográficas y sus convicciones, resiliente de sus propios errores a los que trasmutó en arte cinematográfico.

Carlos Pierre



AQUARIUS

Guión y dirección Kleber Mendonsa Filho.Con Sonia Braga, Jeff Rosick, Irandhir Santos, Maeve Jinkings, Julia Bernat, Carla Ribas, entre otros. Fotografía de Pedro Sotero y Fabricio Tadeu. Duración: 140 minutos. Presenta Zeta Films.

MUY BUENA. RESCATE DE UNA GRAN ACTRIZ

Este film viene precedido por múltiples premios: Cannes, Lima, y Mar del Plata, entre otros. Este segundo producto de Kleber Mendonsa Filho, luego de “Sonidos vecinos”, tiene muchos puntos para destacar pero el principal es el rescate de la gran actriz Sonia Braga, relegada por muchos años a la televisión. Añadimos la temática del realizador que construye un film bien brasileño, con modernismo despiadado, fluctuando entre el “status quo” y progreso en una sociedad marcada por la política y el desencanto.

“Clara” (una descomunal Sonia Braga), ex crítica de Recife, vive retirada en un edificio particular, Aquarius, construido en la década de 40 sobre la avenida elegante Boa Viagem, bordeada por el océano. Un importante promotor llega con aires renovadores de Los Estados Unidos (impecable Humberto Carrao como “Diego”) sobre el edificio, comprándole a los habitantes las propiedades. “Clara” se niega a vender el suyo, quedando como la única habitante de “Aquarius”, que recibirá todo tipo de “aprietes”.

El film se divide en 3 capítulos: “Los cabellos de Clara”, renegridos, base de su historia personal. El segundo es “Los amores”: su viudez, sus encuentros fortuitos, y el tercero, “El cáncer”, que sufrió y superó con la amputación de una mama.

La impertérrita resistencia al creciente avasallamiento de la empresa, está salpicada con la vida muy rica y musical de la sociedad brasileña. En sí, el nudo de este drama es la negación de “Clara” a abandonar su departamento, acosada por operarios que remodelan Aquarius y un fuerte simbolismo en las termitas, algo que el lector deberá descubrir. Se establece un dueto actoral entre Sonia Braga y el joven Humberto Carrao que lleva a vivencias de otros niveles, adultos vs. Jóvenes, avances del progreso por sobre la historia personal y social, y, en ello, la síntesis del sentimiento colectivo del brasileño. Acecho y avasallamiento versus resistencia. Hay un detalle que obra en contra del film, y es su duración: 140 minutos que incluyen secuencias que pudieron obviarse.

Entre los atributos del film, basado en un aguafuerte de las contradiciones sociales del Brasil, debe destacarse que no impera ningún aire panfletario. Tal vez, como contrapartida, hay mucho ruido con la falta de algunas de las nueces prometidas: Sonia Braga carga con el peso de la historia, pasando ésta a ser casi secundaria. Es, por cierto, una actuación monumental que atrapa y subyuga, a pesar de las termitas y personajes que forman un elenco coral pero que se desvanecen ante la impronta actoral de la actriz brasileña.

Carlos Pierre



POR QUÉ ÉL?

De John Harburg. Con Bryan Cranston, James Franco, Zoey Deutch, Megan Mullally. Griffin Gluck, Andrew Rannels, entre otros. Música de Theodore Shapiro- Duración: 111 minutos. Presenta Fox.

BUENA. DOS ACTORES EN PUGNA

Sin ser una comedia navideña, “Por qué él?” es una buena comedia con gags que pueden llegar a lo escatológico pero súbitamente no lo son, con situaciones convencionales dentro de un clima de irreverencia y desparpajo que llevan adelante dos grandes actores: Bryan Cranston y James Franco. Es un “stand-off” o empate actoral o bien un duelo entre dos generaciones actorales. Cranston y Franco se sacan chispas y salen airosos por sobre el simple guion y las actuaciones secundarias que el director John Harburg deja en ese lugar. Aquí deben brillar los dos varones: uno, el padre de la novia, “Ned Flemming” (Bryan Cranston) y el otro el novio rico e inculto, “Liard Mayhew” (James Franco).

Se mira con simpatía y cierto reclamo social la posición del famoso “Silicon Valley” de California, de donde surgen los nuevos genios de las “apps” y “videogames”. Casas inteligentes, paredes de musgos que se abren, escaners para el ingreso, comida que se ingiere con inyecciones y toilettes japoneses que hacen ruborizar, son solo algunas de los “tips” que se muestran como ridiculeces de una generación con capacidad de innovar a la que se acusa hábilmente de falta de formación intelectual.

La suerte para el espectador es que John Harburg no va más allá de lo que sus actores dicen: van al baño, pero no muestra escatologías; hablan pornográficamente vía Skype pero la cámara se corta cuando los genitales están por “llegar” a pantalla; las señoras adultas se drogan, pero se ven las consecuencias y no el acto en sí. En esto reside el pequeño hallazgo de esta comedia que transita por lugares comunes sin desbarrancar en la grosería, que se anuncia pero no estalla.

Elsa Bragato



REINA DE KATWE

De Mira Nair. Con Lupita Nyong’o, Madina Nalwanga, David Oyelowo, entre otros. Música de A.R. Rahman. Duración: 124 minutos. Presenta Disney y ESPN, entre otros. Basada en la novela “The Queen of Katwe” de Tim Crothers.

BUENA. INSPIRADORA BIOGRAFÍA

“Reina de Katwe” es la historia real de Phiona Mutesi, de menos de una década, oriunda en Uganda, en uno de sus distritos más pobres. Como un milagro, nace superdotada para el ajedrez, teniendo una singular habilidad de anticipar ocho movimientos en el tablero. Sostenida por su madre, viuda y de nula formación, la pequeña irá dando pasos gigantescos en lo que sí sabe que será ganadora: el juego del intelecto.

El film está concebido como una película de deportes, hace honor al heroísmo de sus protagonistas, cómo superan escollos, cómo se transforman en ejemplos para todo el mundo. Y tiene un trío interpretativo de gran valor: Lupita Nyong’o (“12 años de esclavitud”) como la esforzada mamá, la debutante Madina NAlwanga como “Phiona” y el actor David Oyelowo (“Selma) como el coach. Desde diferentes ángulos, el familiar y el deportivo, la madre y el coach lograron que “Phiona” haga realidad su sueño.. Paradoja o milagro de la vida, desde esa condición de nacer africana, marginada en una tierra infértil, llena de necesidades básicas, esta joven fue compitiendo y triunfando en el arte del ajedrez.

Siendo un producto de la factoría Disney, el film enfatiza las carencias de Phiona Mutesi, sin profundizar en su psicología. No vemos cómo funciona su mente sino su mirada sobre el tablero, lo que le resta parte de la emoción. Al quitarle ese toque de sensibilidad, la historia se hace previsible, si bien no pierde el mérito de aleccionar y de no discriminar entre razas, algo que hoy en día se tiene muy en cuenta en Hollywood. Volviendo a esa carencia que aludimos, no se ve la pasión abrumadora del pobre con ganas de ser lo que sueña sino que hay un barniz hollywoodense que quita matices. Se destacan, por cierto, la buena fotografía y las buenas actuaciones. Le falta el golpe al corazón.

Carlos Pierre



EL CADÁVER DE ANNA FRITZ

Guión y dirección de Héctor Hernández Vicens. Con Alba Ribas, Cristian Valencia, Bernat Saumell, Albert Carbó, entre otros. Música deTolo Prats. Duración: 76 minutos

REGULAR. EXCESIVA INMORALIDAD

Esta ópera prima del catalán Héctor Hernández Vicens fue promocionada como un thriller minimalista, relacionado peligrosamente al “macguffin” acuñado y utilizado por Alfred Hitchcock, que designa una excusa argumental como motivador del desarrollo de una historia y que, en realidad, carece de relevancia por sí misma. Está el macguffin, pero falta el desarrollo…

Vicens nos lleva a la peor pulsión humana: la violación de un cadáver para provocar repulsión. Vaya si lo logra porque, aunque el guion tiene una y otra vuelta, que le dan vida, no se logra salir del asco. La historia solo se involucra en la perversión de tres individuos, dejando de lado el desarrollo de la protagonista, Anna Fritz (Alba Ribas): su cadáver está en la morgue, fue una famosa y bella actriz, cuyo destino es la cremación o un ataúd.

Junto al celador de la morgue, Pau (Albert Carbó), dos amigos, Iván (Cristian Valencia), el malo de la película, y Javi (Bernat Saumell), un poco menos malo, se reúnen en el hospital munidos de cámaras fotográficas para graficar la belleza de la famosa difunta, luego de disfrutar de largos tragos.

Desde tiempo inmemorial se afirma que meterse con la paz de los muertos tiene consecuencias impensadas. Estos tres hombres no son la excepción a esta regla y, al ingresar a la morgue y violar el cadáver, se meten en un infierno del que no podrán escapar. Llama la atención que el hospital donde está la morgue en cuestión esté sospechosamente vacío, sin enfermos ni guardias. Dato a tener en cuenta.

Si por minimalista se tiene en cuenta que hay solo cuatro personajes, vaya y pase que la película sea considerada así. Sin embargo, aún con aciertos que no le encontramos, la morbosidad explícita sin más objetivo que ella misma resulta desagradable. Tiene una “validez cuestionable”.

A todas luces estamos en presencia de un primer largometraje con ausencia de pathos. Apenas genera inquietud por la morbosidad de los personajes, con secuencias sin rigor y una pobreza franciscana para un hospital sin enfermos ni médicos. Las vueltas de tuercas están y es lo único que se rescata de la película. Anna Fritz se remueve en su ficcionada tumba. Y vaya cómo.

Carlos Pierre



SONATA PARA VIOLONCHELO

Guión y dirección Anna M. Bofarull. Con Montse Germán, Jan Cornet, Juanjo Puigcorbé, Marina Salas, Josep María Blanco, entre otros. Versión original en catalán, subtitulada al español. Música de Gerard Pastor. Violoncellista: Lluis Charet, alumno de Pablo Casals. Duración: 111 minutos

BUENA. TRAGEDIA ALREDEDOR DE UN VIOLONCHELO

La realizadora catalana Anna M. Bofarull crea la historia de una supuesta famosa chelista, Julia (Montse Germán), quien padece de fibromialgia, enfermedad que afecta los brazos, principalmente la articulación de los codos, provocando constantes e irremediables dolores. La madre de la realizadora padeció este mal y este hecho la llevó a escribir el guion de la película aunque como punto de partida dado que la vida de la protagonista es diferente a la de su progenitora. Y es curioso, como ya hemos apuntado en otras críticas, que sea el violonchelo el instrumento elegido para este drama.

El film no tiene golpes bajos, se muestra distante, sin mayor pasión en su desarrollo. La fotografía tiene tonos suaves y exquisitos, con un “slow” en varias secuencias que tornan muy parsimoniosa la narración y le agrega cierto snobismo.

La vida de “Julia Fortuny” (Montsé German) son su violonchelo y la música. Pero la fibromialga es el tormento que se agiganta con el paso del tiempo, alejándola de la profesión que ama. Ni siquiera sus amoríos pasajeros con un alumno y con un pianista así como su fracasado matrimonio del que a su única hija, la animan para enfrentar un futuro incierto. La música, la enfermedad, la hija alejada por el tremendo ego de “Julia”, el regreso intempestivo ante la enfermedad de la madre, la muerte de un familiar cercano, conforman un panorama dramático intenso que, aún con tanto dolor intrínseco, no llega a conmover.

La rica literatura musical para violoncello la obliga a afrontar el difícil concierto para orquesta y ese instrumento solista de Antonin Dvorak, en Si Menor (Opus 104). Es aquí donde todo realizador cinematográfico debe sortear la dificultad del actor o actriz en cuestión para simular que ejecuta el violonchelo. La mala posición de las manos sobre las cuerdas o cómo se tome el arco indican la preparación de la o del protagonista resultando muchas veces en una experiencia ridícula ante cámaras. En este caso, Boferull escabulle los planos concretos de una ejecución con brevísimos planos cortos o con alejados planos generales.

La realizadora ha buscado revestir la pasión musical y la enfermedad con múltiples paisajes, la playa, el mar, la montaña, la nieve, la bella Cataluña, el contraste de la arquitectura del pasado con la linealidad moderna de Barcelona. El “todo” conforma una película atractiva, que no llega a emocionar y que inevitablemente nos lleva a dos casos emblemáticos en la música: la vida y muerte de Jacqueline Du Pré (ex esposa del director argentino israelí Daniel Barenboim), la mejor intérprete del afamado concierto de Dvorak, y la relación madre e hija de la genial pianista argentina Marta Argerich con su hija mayor sin que -en este caso- medie enfermedad alguna. La narración se presenta como potente al comienzo y se va diluyendo, pasa del fuerte óleo a la pálida acuarela.

Carlos Pierre



TERROR 5 – HISTORIAS ENMARAÑADAS

De los hermanos Sebastián y Federico Rotstein. Guión de Sebastián Rotstein en colaboración con Nicolás Gueilburt. Con Rafael Ferro, Gastón Cocchiarale, Walter Cornás, Lu Grasso, Nai Awada, Marcos Woinsky, entre otros. Música de Pablo Borghi. Duración: 77 minutos

REGULAR.

Esta ópera prima de los hermanos Rotstein tiene las características de toda ópera prima. Lo positivo es el esmero con que cada escena fue elaborada . En este sentido, Sebastián Rotstein cuenta con su “background” en la participación y adaptación de “Vientos de agua”, de Juan José Campanella, o la serie “La casa” de Diego Lerman, entre otras. Lo negativo es, en nuestra modesta opinión, el enmarañado guion donde se quiso reunir la experiencia de ambos realizadores antes de lanzarse a este primer largometraje. Falta decantación de historias que habría redundado en mayor claridad narrativa.

El título “Terror 5” es engañoso porque no es un film de terror sino el entrecruzamiento de 5 historias de sexo, violencia y caos de hombres y mujeres, en medio de una tragedia urbana en la que mueren quince personas y donde un político es acusado de ser responsable de ello.

Estas cinco propuestas van y vienen en medio de reclamos en la Plaza de los Dos Congresos. El efecto buscado está logrado y, a nivel técnico, hay que destacar que la postproducción se realizó en Argentina, Colombia y Estados Unidos. Sí lamentamos que se busque siempre el impacto de las escenas sexuales, un “hincapié” en las sábanas innecesario. En este sentido, hay que señalar que las escenas de sexo así como la iglesia del lugar, el párroco vecinal y los cementerios, son elementos ineludibles en el cine nacional.

Difícil encontrar un protagonista, un faro que guíe al espectador en medio de tantas secuencias. Habrá que aguardar otros films los hermanos Rotstein, fanáticos de Brian De Palma. Nada es imposible de alcanzar…

Carlos Pierre

 

JUEVES 22 DE DICIEMBRE DEL 2016.-

Solo dos films se incorporan a la cartelera porteña y, de acuerdo a las fechas (las tradicionales fiestas de fin de año), llama la atención que sean dos argumentos de terror. En otros tiempos, las películas tenían motivos más acordes con las festividades de Navidad.

 

 

INTRUSO

De Travis Nicholas Zariwny. Con Louise Linton, Moby, John Robinson, Zach Myers, entre otros. Diseño de producción: Melainie Rein. Música de Nathaniel Levisay. Duración: 91 minutos.

REGULAR. EL VIOLONCELLO SE LAS TRAE…

Ni piano ni violín. Violoncello, uno de los instrumentos más difíciles, y hermosas músicas tocando. Seguramente, sea uno de los instrumentos más sensuales para las mujeres por la postura: piernas abiertas (SIC) para sostenerlo.

En este caso, es “Elizabeth” quien intenta tocar nada menos que el dificilísimo concierto de Dvorak. Lástima que no le avisaron a la actriz Louise Linton que los dedos hay que ponerlos sobre las cuerdas… Dejando estas cuestiones técnicas, el director Zariwny construye un thriller con todos los elementos clásicos que conocemos aunque con una fotografía cercana al “close-up” sobre frutas, platos, pavas chillando, el cajón de cocina con una cuchilla grande, el rostro de un gato que la música debe cuidar, detalles que suman intensidad pero hasta ahí.

Hay un intruso en la casa. Alguien que se enamora de “Elizabeth”, bellísima escocesa Linton, se introduce en la casa. Y el director se ocupa de que solo veamos su sombra, su acercamiento a “Elizabeth” cuando duerme y le corre el cabello del rostro, mientras sueña con viajar a Londres para incorporarse a su orquesta filarmónica. Su novio llega, pero tiene otros intereses. Es profesor universitario en Portland. Sexo, propuestas de seguir juntos, y el “intruso” mirando.

La narración es lenta, minuciosa por esos “close-up”, pero también elemental. Muy pronto tendremos idea de quién es el “intruso” y pocas certezas porque el final no está donde debe estar. Está luego de los créditos, y allí se derrumba el film, se torna pueril y consabido.  Si bien el director se ha tomado el trabajo de elaborar un relato con una fotografía poco común para el género por su minuciosidad, es cierto también que hay elementalidad en los personajes y que el final resulta un agregado tonto a este “voyouerista thriller”. Para fans no exigentes.

Elsa Bragato

 

 

“ELLOS TE ESTÁN ESPERANDO”

De Bo Mikkelsen. Con Mille Dinesen, Ole Dupont, Mikael Birkkjaer, Troels Lyby, Benjamín Engell, entre otros. Música de Nis Bogvad. Duración: 81 minutos. Dinamarca.

BUENA. ZOMBIES NÓRDICOS

Bob Mikkelsen nos cuenta una historia de zombies nórdicos que, en definitiva, son iguales a los de cualquier parte del mundo. Un virus extraño aqueja a la población de Sorgenfri, que es un barrio de Copenhague, capital de Dinamarca, casas lindas con parques. No se encuentra un antídoto y las fuerzas de seguridad, con máscaras y enfundadas en “bodies negros antivirius” apuntan a los vecinos para que no salgan de sus casas.

En sí misma, la narración es un flashback. Luego de las primeras secuencias, directamente se entra al drama del barrio, la parejita que vive en casas enfrentadas y no podrá verse como quiere, el matrimonio protagonista central con dos hijos que van “regulando” la tensión que Mikkelsen se ingenia en generar.

Se genera un clima creciente e intenso que irá transformando a buenos vecinos en horribles zombies y aquí hay uno de los secretos que el espectador debe tener en cuenta: la paciencia. Si se es paciente, se verá con tranquilidad y ansiedad el devenir de los sucesos que se reúnen en el final, más que previsible pero bien realizado. Una más… para fans.

Elsa Bragato